BUENOS AIRES, Argentina, jun. 15, 2005.- El River Plate asume como una final el partido que jugará mañana, jueves, en su estadio ante el Banfield, en los cuartos de final de la Copa Libertadores, porque el torneo es su máximo objetivo del año y porque su adversario es uno de los equipos más sólidos del futbol argentino en la actualidad. Tras el empate a uno en el encuentro de ida, los riverplatenses interpretaron que llegan al choque decisivo sin ventajas, ya que la reglamentación que duplica el valor de los goles de la visita sólo les favorecerá si iguala a cero.
Si el River Plate es eliminado de la competición, quedará en una situación parecida a la del Boca Juniors, sumido en una crisis que ha hecho crujir sus estructuras y que condena al equipo al ostracismo durante varios meses, y quizás años, tras un ciclo exitoso.
En este contexto, el Banfield sólo tiene poco para perder, salvo su ilusión, debido a que esta participación en un torneo internacional, la primera en la Libertadores en su historia centenaria, es un éxito gane o pierda.
"Vamos a dar pelea. Estamos iguales y creo que el resultado nos favorece, aunque parezca lo contrario. Vamos a encarar el partido con tranquilidad y haremos lo que sabemos", aseguró el entrenador Julio César Falcioni, cuyo prestigio creció notablemente en su país por los resultados conseguidos con el modesto Banfield.
Falcioni, que dio prioridad a la Libertadores, afrontó la Liga argentina con un equipo de suplentes y juveniles, los cuales cumplen una campaña extraordinaria que les ha puesto a seis puntos del liderato a falta de tres jornadas para que finalice.
La casi segura baja del punta Jorge Cervera, lesionado, dará la posibilidad de jugar a Diego Ceballos, aunque Falcioni también tiene como opción la alineación del uruguayo Víctor Piriz Alvez.
La tensión que provocan las circunstancias ha hecho decir al jugador emblemático del River Plate, Marcelo Gallardo, lo que se caía de maduro: "vamos a salir a jugar al ataque".
"Tenemos la expectativa de proponer lo mismo de siempre, y eso es ir a buscar el resultado positivo. River tiene la obligación de salir a ganar los partidos. Nada más que eso. Banfield propondrá lo que le convenga y nosotros otra cosa", indicó.
Gallardo admitió que el tanto que el River marcó fuera de casa en el encuentro de ida "es una ventaja que no significa mucho".
La expectación que ha despertado el partido desató una gran demanda de localidades, por lo que se cree que no habrá sitios vacíos en el estadio "Monumental".
Alineaciones probables:
River Plate: Franco Costanzo; Carlos Diogo, Horacio Ameli, Eduardo Tuzzio, Federico Domínguez; Luis González, Javier Mascherano, Víctor Zapata; Marcelo Gallardo; Ernesto Farías y Marcelo Salas. Entrenador: Leonardo Astrada.
Banfield: Mariano Barbosa; Julio Barraza, Renato Civelli, Javier Sanguinetti, Damián Giménez; Daniel Bilos, Andrés San Martín, Pablo Fernández, Martín Andrizzi; Diego Ceballos y Antonio Barijho. Entrenador: Julio Falcioni.
Árbitro: Gabriel Brazenas (ARG), asistido por sus compatriotas Walter Velaz y Claudio Rossi.