SANTOS, Brasil, jun. 15, 2005.- El Atlético Paranaense hizo hoy trizas los pronósticos adversos y, con goles de Aloísio, derrotó al Santos por 2-0, lo apeó de la Copa Libertadores y se matriculó en las semifinales donde enfrentará a los mexicanos del Chivas de Guadalajara. El Paranaense, que había vencido por 3-2 en su estadio, el Kyocera Arena, de Curitiba, hoy jugó a placer, aprovechando los múltiples errores de su rival, tan nervioso como necesitado de poner fin a una racha de tres partidos sin ganar.
El gigante Aloísio entró en la historia de su club y del torneo continental al aprovechar en el área una combinación corta de sus compañeros en un contragolpe.
El balón cayó a sus botas y, de cualquier forma, le empujó al fondo de la red de Mauro, pese a la falta casi criminal que recibió de Zé Elías en el momento del remate.
Corrían apenas 17 minutos y el Santos parecía condenado a jugar mal sin la presencia de Robinho, el delantero de 21 años que está concentrado en Alemania con la selección brasileña para disputar la Copa de las Confederaciones.
El Atlético Paranaense, colista en el Campeonato Brasileño, afrontó hoy el partido en el estadio Vila Belmiro como si fuera el de una final, o el último en la carrera de muchos de sus jugadores.
Esta vez el libreto táctico de Antonio Lopes sobró, pues bastó a sus pupilos la exaltación del amor propio y el deseo de hacer trizas los pronósticos de la prensa deportiva, que daban como un hecho la clasificación del Santos, aun sin Robinho en el equipo titular.
A pesar de jugar con la ventaja del empate, el "Huracán" no insinuó siquiera la intención de querer amontonarse frente a la portería de Diego.
Con toques rápidos y profundos desde el fondo comenzó a ganar los espacios que dejaba el Santos con sus defensores adelantados, especialmente por el callejón derecho, donde Flávio nada pudo hacer para contrarrestar las arremetidas de los espigados Lima y Aloísio.
A los 53 minutos el ariete aprovechó sus 195 centímetros de estatura para levantarse libre de marca en un tiro de esquina y clavar con un cabezazo a la salida de un córner la guinda en el partido.
Comenzaba apenas el segundo tiempo y el Santos, desmoralizado por la necesitad de tener que marcar tres goles para forzar la decisión en una tanda de penaltis, atacó sin orden, dejando al Paranaense la ventaja de explotar los contragolpes.
La historia pudo haber sido más benigna para el Santos si el árbitro brasileño Carlos Eugenio Simon hubiera valorado con más rigor al menos dos faltas en el área del Paranaense a Wendel y Deivid.
El equipo de Antonio Lopes, que apenas tiene un punto en el Campeonato Brasileño al cabo de ocho jornadas, hoy jugó como si fuera el mejor de la Liga, y pese a tener una plantilla diezmada por las lesiones de cinco jugadores.
Alineaciones:
Santos: Mauro; Flávio, Avalos, Halisson, Wendel; Bóvio, Zé Elías (Douglas, m.23), Tcheco (Fabiano, m.20; William, m.53), Ricardinho; Deivid y Basílio. Director técnico: Alexandre Gallo.
Atlético Paranaense: Diego; Jancarlos, Danilo, Durval, Marcao; Cocito (Thiago Vieira, m.63), André Rocha, Fabrício, Ticao (Leandro, m.81); Lima y Aloísio (Fernandinho, m.71). Director técnico: Antonio Lopes.
Goles: 0-1, m.17: Aloísio. 0-2, m.53: Aloísio.
Árbitro: El brasileño Carlos Eugenio Simon amonestó a Zé Elías, Jancarlos, Cocito, Diego, Lima.
Incidencias: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores disputado en el estadio Urbano Caldeira "Vila Belmiro", de Santos.