BARCELONA, España, jun. 17, 2005.- El español Santiago Ezquerro fue presentado este viernes como nuevo jugador del Barcelona y, ante la competencia que encontrará por una plaza en el once titular azulgrana, recordó que durante su carrera ha pasado por varios equipos y que nadie le ha "regalado nada". Ezquerro, que ha firmado por tres años con opción a un cuarto y cuya cláusula de rescisión asciende a dieciocho millones de euros, consideró que es "muy bonito estar con los mejores" y confió en que su polivalencia para alinearse en las diferentes posiciones de la delantera le ayude a disfrutar de minutos de juego.
El futbolista aseguró que se siente ante "una nueva etapa" y recordó que su trayectoria "siempre ha sido ascendente", al tiempo que confirmó contar con diversas ofertas de otros clubes, "algunas muy superiores a la del Barcelona" y justificó su elección en el deseo de recalar en "el mejor club del mundo".
"Tengo ganas de aprovechar esta oportunidad e ilusión por ganar títulos", puntualizó Santiago Ezquerro, quien fue presentado por Joan Laporta, presidente del Barcelona, que estuvo acompañado por el secretario técnico Aitor 'Txiki' Begiristain y el entrenador Frank Rijkaard.
Laporta agradeció el "sentido común" demostrado por su homólogo del Athletic de Bilbao, Fernando Lamikiz, en la operación de fichaje del futbolista, que acababa contrato al término de la actual temporada.
Txiki Begiristain precisó que Santiago Ezquerro responde al perfil de "futbolista consolidado, hecho y de rendimiento inmediato" que busca el club.
Además, Begiristain subrayó la polivalencia que caracteriza el juego de Ezquerro y su capacidad goleadora, "que es lo que se le pide ahora a cualquier delantero".
El secretario técnico azulgrana consideró que el riojano se ha desvinculado del Athletic de Bilbao, "porque es ambicioso y quiere ganar títulos".
"Lo más importante que tiene Ezquerro tiene gol y creará una competencia muy dura en la delantera", añadió Txiki Begiristain, mientras que Rijkaard manifestó su "satisfacción" por la llegada del jugador, convencido de que ayudará al equipo.