EMMEN, Holanda, jun. 19, 2005.- Pocos dudaban de que Argentina y Alemania se clasificarían en el Grupo D del mundial juvenil de futbol, tal como ocurrió. Lo que pocos anticipaban es que Estados Unidos ganaría el grupo, único invicto y único con el arco imbatido. Estados Unidos, que debutó con el pie derecho venciendo al cuatro veces campeón mundial Argentina 1-0, empató con Alemania sin goles y cerró su actuación ganándole a Egipto 1-0.
Los estadounidenses fueron además uno de los únicos tres equipos que sortearon la primera rueda sin que les metieran un solo gol, al igual que Colombia y Brasil.
En octavos de final deberán enfrentar a otra potencia del futbol, Italia, que esta vez tuvo que golear a Canadá para poder clasificarse a duras penas con el magro resultado de un solo triunfo contra dos derrotas.
Estados Unidos ganó el grupo con 7 puntos, seguido de Argentina con 6, Alemania 4 y Egipto 0. Los tres primeros avanzaron a la rueda de los 16 mejores.
En octavos de final, Argentina enfrentará a Colombia y Alemania a China.
El grupo fue un duelo de figuras, al menos de aquellos nombres que venían precedidos de expectativas: el argentino Lionel Messi y el estadounidense de origen africano Freddy Adu.
Por algún motivo todavía no explicado, el técnico argentino Francisco Ferraro no puso a Messi como titular en el primer partido y recién lo hizo jugar en la segunda etapa. Pero cuando entró en la cancha, el diminuto volante del Barcelona demostró que era capaz de cambiarle la cara al equipo.
En sus dos partidos y medio, Messi hizo un gol, estrelló una pelota en un poste, hizo un pase de gol, creó numerosas oportunidades y demostró que tiene gran visión del juego. El viernes recién cumplirá los 18 años.
Por su parte Adu, que con 16 años es el más joven del torneo, sobrevivió haber errado un penal contra Argentina y levantó sus acciones en el encuentro con Alemania. En el tercer partido Adu se quedó en el banco de los suplentes. Pero cuando Estados Unidos no encontraba el arco rival, Adu entró y al minuto de estar en la cancha fabricó el único gol.
"Si me hubiesen dicho antes del torneo que podríamos ganar el grupo, me habría sentido sumamente feliz", comentó el técnico estadounidense Sigi Schmid.
Argentina fue mejorando de un partido a otro y, luego del traspié inicial, ratificó su condición como uno de los candidatos al título.
Alemania, que sufrió con Estados Unidos y fue apabullada en juego por Argentina, puede darse por satisfecha de haberse clasificado como uno de los mejores terceros.