COLONIA, Alemania, jun. 23, 2005.- Tras una dramática calificación de la selección brasileña de futbol a las semifinales de la Copa Confederaciones, el técnico "verdeamarelha", Carlos Alberto Parreira, reconoció que será difícil enfrentarse a Alemania. Luego de haber empatado (2-2) el último duelo de grupos ante Japón, el timonel brasileño indicó que tendrá que preparar bien a sus pupilos para encarar al representativo de la nación anfitriona pues ellos tendrán un día más para descansar, mientras que los sudamericanos se encuentran "exhaustos".
El entrenador asumió que será una prueba difícil puesto que es una competencia importante para Alemania, especialmente porque se juega en su país, a un año de albergar la Copa del Mundo 2006.
Pese al empate que obtuvieron ayer contra la selección de Japón, que dirige su compatriota Athur Antunes Coimbra "Zico", Parreira aseguró que hasta el momento se han cumplido los dos objetivos que se fijó el equipo "pentacampeón": probar jugadores y calificar a las semifinales.
Aseguró que el objetivo de ver jugadores se cumplió ya que ha observado en esta competencia internacional a 20 jugadores, mientras que el pase a semifinales se consiguió aunque no de la mejor forma pues lamentó las fallas que ha tenido el combinado brasileño en la definición.
Por su parte, Antunes Coimbra confesó sentirse frustrado por no haber ganado a Brasil pero a la vez satisfecho con la actuación del equipo nipón en el torneo ya que Japón demostró ser capaz de poner en aprietos hasta al mejor equipo como lo hizo con Brasil.
El estratega brasileño, quien desde hace 12 años radica en Japón, reiteró que sus seleccionados están en un buen momento mental y técnico por lo que seguirán trabajando duro para obtener grandes logros el próximo año en el mundial.