MANCHESTER, Inglaterra, jul. 3, 2005.- El Manchester United no venderá al delantero Wayne Rooney, pese a las deudas acumuladas de 740 millones de euros, desde la compra del equipo por parte de Malcom Glazer, declaró el presidente del club David Gill. La mayor parte de los 1.170 millones de euros empleados por Glazer para comprar el equipo son a préstamo, y existe temor en el club de que haya que vender a los mejores jugadores para hacer frente a la deuda.
"Wayne Rooney no será vendido, definitivamente", dijo Gill. Nos costó mucho tiempo y dinero conseguir sus servicios el año pasado y estamos encantados con él", añadió.
Glazer colocó hace un mes a sus tres hijos, Joel, Avi y Bryan, en la junta directiva del club y desde entonces ha intentado hacerse con todas las acciones posibles para sacar al club de la Bolsa y convertirlo en una empresa privada.
Gill afirmó que en esta nueva situación había menos presión para vender jugadores. "Hay más presión en una empresa pública que cotiza en bolsa, que en una empresa privada. La familia Glazer tiene experiencia en estas situaciones", siguió.
Rooney, de 19 años, fue comprado al Everton, hace un año, por 44,4 millones de euros y fue el fichaje clave en el Manchester para intentar recuperar el título de Liga.
El Manchester ganó la Liga inglesa en 2003 y desde entonces sólo ha podido ser tercero, tanto en la Liga de 2004, que ganó el Arsenal, como en la última que ganó el Chelsea.