MADRID, España, jul. 14, 2005.- El guardameta del Real Madrid, Iker Casillas, que este jueves inicia la gira de pretemporada con su equipo, quiere seguir "trabajando, mejorar, superarse y lograr más títulos con el equipo que le ha visto crecer", para lo que afronta "con mucha ilusión" la nueva temporada para conseguir todos estos objetivos. De esta manera el guardameta blanco y de la selección española, considerado uno de los mejores porteros del mundo, se sinceró ante las cámaras de Real Madrid TV y la web del equipo madridista.
Tiene 24 años y un dilatado currículum: debutó en Primera División en 1999, recibió en el año 2000 el Trofeo Bravo a la mejor promesa del año y se convirtió en el más joven portero en jugar y ganar una final de la Liga de Campeones. En este tiempo ha ganado una Copa Intercontinental, dos Champions League, una Supercopa de Europa, dos campeonatos de España, dos Supercopas de España, un Mundial Sub-20 y un Europeo Sub-16.
Tras ser preguntado por la vuelta a los entrenamientos, con doble sesión de trabajo, madrugones y la gira que hoy emprende el equipo, Iker no cree que esto sea motivo de queja: "No nos podemos quejar porque hemos tenido un mes de vacaciones; aunque si es verdad que ha sido un mes raro, porque no coincides con las vacaciones de la mayoría de tus amigos o familiares, pero bueno da igual, yo he descansado y disfrutado y vengo con ganas de empezar".
Casillas también quiso dejar claro que "todos tenemos ganas de hacer algo importante este año y dar una alegría a nuestra gente que ya se lo merece".
"Dos años sin títulos pesan, primero por el prestigio para los propios jugadores, pero sin duda sobre todo por la afición, la gente está sufriendo mucho por nosotros y ya se merecen que ganemos", señaló Iker; el que lamentó que "hace dos temporadas podíamos haber hecho algo grande y nos dejamos ir todo en cuestión de dos meses, y la temporada anterior no fue buena, así que ya sólo pensamos en que venga un año grande en el que podamos ir a la Cibeles".
Sobre sus dos nuevos compañeros, los uruguayos Pablo García y Diogo, dijo que le parecen bien. De García, argumentó que "ya ha demostrado en Osasuna que es un hombre de carácter, y al equipo creo que nos va a venir bien"; mientras que "Diogo parece que es un jugador polivalente, que puede jugar en muchas posiciones y también ayudará mucho al equipo", aseguró.
Del posible fichaje de Robinho por el Real Madrid, que calificó como "el culebrón del verano", dijo no saber mucho más porque "sólo lo he seguido por la tele".
No pudo evitar Casillas hablar de su renovación. Cuando fue preguntado que si quería ser por siempre madridista, el de Móstoles fue tajante en su respuesta: "a cualquier jugador que le preguntes si quiere jugar en el Madrid, te va a decir que sí, y yo que he tenido la oportunidad de empezar aquí, desde pequeño, pues mi idea y mi ilusión es renovar y quedarme aquí por mucho tiempo, en el futuro Dios dirá", indicó.
El guardameta no dejó dudas sobre su madridismo y aseguró que "siempre seré del Real Madrid, por eso no pienso marcharme", dando prioridad en estos momentos a que su renovación sea resuelta de la mejor manera posible para zanjar este asunto: "Lo más importante es que lleguemos a un acuerdo con el Club y que todos salgamos contentos".