MEDELLIN, Colombia, sep. 15, 2005.- El ex técnico Luis Fernando Montoya tendrá que aguardar unos nueve meses, para saber si funciona el marcapaso diafragmático que le fue implantado en el tórax, con la esperanza de que pueda respirar sin asistencia mecánica. Los mayores riesgos son una infección o rechazo al aparato, según los médicos.
"Estamos extremando las medidas para evitar graves dificultades, soy optimista, la evolución hasta ahora es supremamente buena", anunció el neurocirujano Ignacio González, quien el miércoles encabezó el grupo médico que adelantó la intervención.
González anotó el jueves que si se presenta un rechazo entonces se procedería a retirar el aparato.
"La calidad de vida de Luis Fernando mejorara de una manera impresionante, si logramos que el aparato funcione las 24 horas, con una respiración natural no tendrá infecciones, podrá desplazarse en su silla de ruedas, trabajar, mejorará completamente su voz y logrará comer mucho mejor", explicó.
La complicada cirugía, sin antecedentes en Colombia, duro más de seis horas.
Los nervios fueron seccionados por una bala que recibió Montoya cerca de la oreja izquierda durante un asalto en su casa el 22 de diciembre pasado y quedó tretrapléjico.
Montoya, de 47 años, llevó al Once Caldas de Manizales al triunfo contra Boca Juniors de Argentina en la final de la Copa Libertadores de 2004.