MADRID, España, nov 15.- Vanderlei Luxemburgo, técnico del Real Madrid, exigió el máximo a sus jugadores en una jornada con doble sesión de trabajo, en la que Julio Baptista y Ronaldo Nazario demostraron una clara mejoría y dispararon a puerta por primera vez. "Sacrificio. Hay que sufrir". Son frases que soltaba continuamente Luxemburgo a todos sus jugadores en el entrenamiento de tarde, donde el balón fue el protagonista.
Fue la primera sesión de trabajo en la última semana y media, en la que el grupo se juntó y el técnico brasileño pudo comenzar a trabajar. Con el regreso de Zinedine Zidane e Iván Helguera, recuperados, al mismo ritmo que sus compañeros, más la inclusión de canteranos como Tébar y Esteban Granero, mejoró el panorama.
Los jugadores madridistas a falta del regreso de los internacionales españoles y uruguayos, comenzaron haciendo carrera con balón, varios ejercicios de calentamiento antes de pasar a intensos rondos de cinco y partidos por parejas a mitad de campo vigilados muy de cerca por el técnico madridista.
Hora y media de trabajo, más la hora de la sesión matinal, dejan a las claras la subida de intensidad que ha buscado Luxemburgo para comenzar a pensar en serio en el clásico ante el Barcelona.
Con Thomas Gravesen intensificando su ritmo con carrera continua durante media hora, los brasileños Ronaldo y Baptista comenzaron con el grupo y acabaron realizando trabajo específico con balón y demostrando que van a más, con sus primeros disparos a portería.
El entrenamiento dejó ver el buen momento de los brasileños Roberto Carlos y Robinho y el inglés David Beckham. Toda la plantilla madridista completó la jornada de trabajo con unión, ya que entre los entrenamientos de mañana y tarde compartieron comida en el habitual hotel de concentración.
Mañana, desde las 11.00 horas, se volverán a ejercitar en la Ciudad Real Madrid de Valdebebas recién estrenada.