BARCELONA, España, nov 18, 2005.- El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, se mostró este convencido de que el ambiente hostil que mañana se vivirá en el Bernabéu contra sus jugadores será "una motivación añadida" para su equipo. "Habrá mucho ruido y una afición apoyando de la mejor forma a los suyos, pero los grandes futbolistas se sienten muy a gusto en este tipo de partidos y con esta clase de ambiente", ha subrayado el técnico holandés.
Rijkaard tampoco cree que el delantero Samuel Eto'o, quien esta semana se ha convertido en el protagonista involuntario del clásico por sus palabras ofensivas contra el eterno rival en la celebración del pasado título de Liga, pueda acusar la presión a la que le someterá el Bernabéu.
"Eto'o pidió disculpas y asumió la responsabilidad. Eso me parece que es un buen gesto", ha comentado el entrenador del Barcelona, quien ve al camerunés "tranquilo y con ganas de hacer su trabajo".
Frank Rijkaard ha confesado que aún le está dando vueltas al once que sacará mañana y ha apuntado que una de las claves del encuentro puede ser "el control del centro del campo".
En cualquier caso, el técnico holandés aseguró que sus hombres saltarán al césped del Bernabéu "con la lección aprendida" tras la derrota del año pasado (4-2) y con el propósito de "no cometer los mismos errores" que en el último clásico.
Preguntado por si el Barcelona regresa al feudo madridista con ánimo de revancha, Rijkaard lo tiene claro. "El año pasado perdimos, pero éste será otro partido que no tiene nada que ver con el anterior. Vamos a intentar jugar, otra vez, a nuestra manera, contra un gran equipo y en un campo complicado", ha señalado.
Frank Rijkaard es consciente de la calidad que atesora el rival de mañana y sus hombre también, por eso descartó que su equipo pueda contagiarse de la euforia que vive el entorno barcelonista.
"En la clasificación sólo hay un punto de diferencia. Los jugadores lo saben y están trabajando con seriedad, ajenos a todo esto", concluyó.