SAN JOSÉ, Costa Rica, nov 25, 2005.- El empresario mexicano Jorge
Vergara dijo estar dispuesto a escuchar ofertas de compra sobre el
Deportivo Saprissa de Costa Rica, aunque descartó que tenga entre sus
proyectos vender el equipo como ha transcendido en el país.
Vergara aseguró al diario Al Día que tampoco ha surgido ninguna
propuesta formal, "no estoy urgido por vender a Saprissa. No me estoy
deshaciendo del equipo. Es más, no está en venta, pero si
costarricenses lo quieren comprar podemos escucharlos".
"Posibles compradores hay varios, pero no hay nada concreto",
aclaró el empresario, al añadir que "no he recibido propuestas" y que
"nadie me ha hablado de negocios sobre Saprissa".
Sin mencionar cifras, el empresario planteó que "Saprissa va a
costar más porque ganaremos el Mundial", en alusión al campeonato de
clubes a desarrollarse el mes próximo en Japón.
"Si ahora, con sólo participar vale bastante, más valdrá cuando
campeonicemos", agregó Vergara, propietario de 72 por ciento de las
acciones saprissistas.
En cuanto al interés de algunos empresarios en la compra del
equipo, Vergara dijo que "me da mucho gusto porque reconocen lo que
hacemos y lo que efectúa el equipo".
El empresario costarricense Don Stockwell, interesado junto con
otros inversionistas en adquirir el equipo comprado hace dos años por
Vergara, informó a medios locales que el grupo enviará la semana
próxima una propuesta de compra al empresario mexicano.
De acuerdo con Stockwell, nacido en Estados Unidos y
nacionalizado costarricense, Saprissa "tiene un déficit mensual de
doscientos mil dólares y así no hay cómo mantenerlo, por eso es que
Vergara quiere venderlo".
"Hasta ahora, la actitud que prevalece en el Saprissa es que
Vergara paga el déficit", lo que "es una bomba de tiempo", dijo
Stockwell.
"Ni yo, ni Vergara, ni Bill Gates pueden subsidiar el déficit
que produce Saprissa, porque llega un momento que explotará",
advirtió.
Vergara, empresario mexicano que encabeza la compañía
Omnilife -una de las 200 más rentables de México- y presidente del
club Guadalajara, se convirtió en marzo de 2003 en el propietario de
la mayoría de las acciones de Deportivo Saprissa.
La compra implicó una oportuna inyección inicial de 400 mil
dólares, con la cual el club superó la crisis financiera en que se
hallaba y que, entre otras dificultades, había generado atraso en el
pago de salarios.
Vergara ha impulsado a Saprissa como equipo de futbol y como
marca comercial, con productos como el refresco Sapricola y helados
Monstruoletas, por el apodo de "monstruo morado" con que se conoce al
equipo.
Funciona también una cadena de tiendas deportivas denominadas
Sapristores, donde es posible adquirir artículos con la marca del
cuadro costarricense.
Además de haber clasificado al Campeonato Mundial de Clubes,
Saprissa disputa actualmente con el también costarricense Municipal
Pérez Zeledón, el tercer lugar en el torneo por la Copa Interclubes
de la Unión Centroamericana de Futbol (Uncaf).
El equipo favorito para obtener el trofeo es el también
costarricense Liga Deportiva Alajuelense -el tradicional rival de
Saprissa-, que pelea el título regional con el hondureño Olimpia.