BERLÍN, Inglaterra, nov. 28, 2005.- La canciller alemana, Angela Merkel, considera el Mundial 2006 una "oportunidad única" para que Alemania se presente como "un país abierto, hospitalario y moderno", cuestión para la que viene como anillo al dedo su lema: "el mundo, invitado entre amigos". El eslogan, elegido por el comité organizador que preside el Franz Beckenbauer, significa también que será una "fiesta futbolística segura y en paz", dijo Merkel hoy, en su mensaje de saludo, como nueva jefa del Gobierno, al Mundial de Alemania.
"Estoy convencida de que la corriente de fascinación y de entendimiento entre los pueblos sobrepasará los límites del Mundial hacia todo el mundo", prosiguió la canciller.
La presencia de aficionados de todo el mundo hará el torneo "más vistoso y vivo aún", dijo Merkel.
La nueva canciller trata de sumarse así al clima de entusiasmo con que el esperaba el Mundial el anterior gobierno, en cuyas filas había al menos tres apasionados del fútbol: el entonces canciller, Gerhard Schroeder; su ministro de Exteriores, Joschka Fischer; y el de Interior, Otto Schily, responsable del Gobierno para el deporte.