VIGO, España, dic. 3, 2005.- El Celta de Vigo agravó un poco más la crisis del Betis, que tras su derrota en Balaídos, por 2-1, sigue sin conocer la victoria como visitante. El conjunto andaluz dejó una pobre imagen ante un Celta, que solventó el partido en una excelente primera parte, que permite a los celestes seguir aferrados a los puestos europeos.
No fue rival el Betis para un Celta que tardó tan sólo seis minutos en adelantarse en el marcador gracias a un gol del uruguayo Fabián Canobbio a pase del argentino Placente desde la línea de fondo ante la asombrosa pasividad de la defensa bética, muy floja en toda la tarde de hoy.
Con el partido de cara desde el primer momento, fueron los celestes los que marcaron en todo momento el ritmo del encuentro, jugando a placer ante un conjunto andaluz que no supo como sobreponerse al tanto inicial, un auténtico mazazo para la moral de los pupilos de Serra Ferrer.
Con el conjunto bético, pues, descentrado y entregado sin remisión al mayor empuje de los gallegos, llegó el segundo tanto de los de Vigo en el minuto veinte, obra del brasileño Fernando Baiano, quien acertó a conectar un certero cabezazo ante el que nada pudo hacer Doblas.
Desquiciado ya el Betis, no aflojaron los celestes que hoy sí, y a diferencia de lo acontecido la jornada pasada ante el Valencia, desbordaron por las bandas, movieron con criterio el balón, buscaron la profundidad y crearon gracias a su mayor posesión numerosas jugadas de peligro, al menos durante esta primera parte.
Pese a todo, lo intentó el Betis en algún contragolpe en los que se echó en falta a su verdadera referencia en ataque, el brasileño Oliveira.
Ante su ausencia fueron sus compatriotas Assuncao y, sobre todo, el ex céltico Edú, pitado por la grada, los que llevaron el escaso peligro verdiblanco a la meta defendida por Pinto, sin demasiados apuros en la tarde de hoy, ya que, por ejemplo, a Joaquín, que actuó de medio centro ni se le vio.
Ante tanta desdicha bética antes del descanso, Serra Ferrer optó por hacer un doble cambio dando entrada a Xisco e Israel, y recolocar a Joaquín, en busca de un revulsivo en su juego.
Se replegó entonces un tanto el Celta propiciando que los andaluces se acercasen un poco más a su área sin que por ello cambiasen sustancialmente las cosas.
El segundo tiempo se inició con la lesión de Borja Oubiña, que se retiró del campo, y con un Betis mucho más estirado sobre el césped de Balaídos y volcado sobre el área celeste.
Más ordenado, el conjunto andaluz, tomó la iniciativa del partido, creando varias ocasiones de peligro, sobre todo, en jugadas a balón parado, como en dos saques de esquina seguidos en el minuto cincuenta en los que Pinto se tuvo que estirar para desviar y, como no, en los saques de falta de Assuncao.
El Celta por contra acusó en estos segundos cuarenta y cinco minutos un ligero bajón en su nivel de juego, mucho más preocupados ahora los jugadores en contemporizar y ralentizar el tempo de un partido al que por momentos se empeñaron en ponerle emoción cediendo metros y balón a los verdiblancos.
Aun así también tuvo sus ocasiones el equipo vigués, pero el que marcó fue el Betis a los noventa minutos de juego en un cabezazo de Edú que llevó el nerviosismo a las filas célticas en los últimos minutos.
Alineaciones:
2 - Celta de Vigo: Pinto; Ángel, Contreras, Lequi, Placente; Borja Oubiña (Jonathan Aspas, m.50), Iriney; Núñez, Canobbio (Jorge Larena, m.87), Silva; y Baiano.
1 - Betis: Doblas; Melli, Juanito, Rivas (Israel, m.39), Oscar López; Arzu (Fernando, m.70), Assuncao; Joaquín, Capi (Xisco, m.39), Varela; y Edú.
Goles: 1-0. m.6: Canobbio. 2-0. m.20: Baiano. 2-1. m.90: Edú.
Árbitro: Lizondo Cortés (Comité valenciano). Expulsó por doble amonestación al jugador del Betis Oscar López (m.95). Mostró tarjeta amarilla a Contreras, Placente, Lequi, Pinto y Jorge Larena por el Celta; y a Melli y Varela por el Betis.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimocuarta jornada de Primera División disputado en el estadio municipal de Balaidos ante unos 14 mil espectadores.
Atlético de Madrid cede empate en último instante.
BILBAO, España, dic. 3, 2005.- El Atlético de Madrid del técnico argentino Carlos Bianchi no supo mantener, una vez más, la ventaja que tenía en el marcador y cedió un empate (1-1) ante el Athletic de Bilbao, que logró la igualada en el último instante.
Pablo Orbaiz rescató un punto para el Athletic en el descuento de un partido que parecía morir con el 0-1 que puso el serbio Mateja Kezman para el Atlético de Madrid en el minuto 12.
Ese tanto en último estertor del choque no hizo sino justicia a los méritos contraídos por un equipo bilbaíno que dispuso de muchas ocasiones para marcar antes de que lo hiciese el medio centro.
Con el empate, el Athletic abandona la posición colista que ha ocupado en las cinco jornadas anteriores y que ahora, tras su derrota en Vigo, es del Betis.
El Atlético de Madrid, por su parte, no salió mal parado de un encuentro al que había acudido con dudas tras sus últimos resultados y con bajas de hombres muy importantes en su equipo titular, aunque sí con mal sabor de boca por lo postrero del gol del empate.
De inicio, ninguna novedad en las alineaciones, ya que Urzaiz ocupó el lugar de Llorente en la formación local con una disposición 3-4-3, y, como se esperaba, García Calvo, Molinero, Gabi e Ibagaza fueron los sustitutos de los ausentes Pablo, Antonio López, Luccin y Fernando Torres en el 4-4-2 de los visitantes.
Javier Clemente, entrenador del Athletic, mantuvo los tres centrales de la victoria de Mallorca, pero mandó a los laterales hacia arriba, fundamentalmente a Iraola, que por la derecha ayudaba a Etxeberria, el jugador más incisivo de su equipo.
En los primeros minutos, el Athletic intentó una salida en tromba hacia el área rival, donde pronto, en el minuto 2, dispuso de su primera ocasión. Un remate de cabeza de Gurpegui en el segundo palo, a centro de Yeste, que se marchó fuera.
De esa jugada salió malparado el arquero argentino Leo Franco, que hubo de ser sustituido antes del descanso por Falcón. El parón por la lesión del meta enfrió un poco el ánimo bilbaíno, que más tarde se quedó helado con un balonazo lejano de Zahínos al pie de Kezman que dejó en evidencia a la zaga local y derivó en el 0-1.
A pesar de lo duro del mazazo, el Athletic se sobrepuso mejor que en otras ocasiones y atosigó a su rival. Lo pasó mal el Atlético entre los minutos 18 y 23.
Primero por un disparo algo más allá de la frontal de Gurpegui que rozó la escuadra izquierda de Leo Franco y después con una doble ocasión de Urzaiz y Prieto.
Agotó ahí su cupo de oportunidades del primer tiempo el Athletic y el Atlético buscó el 0-2 con balones a Kezman. Un primer intento lo hizo en el minuto 34, en el que el serbio estuvo a punto de llegar a un pase de Valera. En el segundo, el balcánico dilapidó una ocasión de oro al rematar fuera cuando tenía toda la portería para él tras un centro desde la derecha de Petrov.
En la segunda parte, Urzaiz volvió a marrar el 1-1 al rematar sobre Falcón un balón que le quedó muerto en el primer palo en el minuto 52. Reaccionó rápido Clemente y puso a Tiko en lugar de Murillo para meter un jugador en la media punta y colocarse 4-2-3-1.
Curiosamente, a partir de ahí apenas pasó nada. Tan poco que el técnico del Athletic se decidió a relevar a un muy desacertado Urzaiz para dar entrada a Guerrero.
Parecía que el choque no daba para más cuando llegó el gol de Orbaiz que probablemente hizo justicia al juego y las ocasiones locales.
Alineaciones:
Athletic Club de Bilbao: Aranzubia; Lacruz, Murillo (Tiko, min.53), Prieto; Iraola, Gurpegui (Dañobeitia, min.80), Orbaiz, Casas; Etxeberria, Urzaiz (Guerrero, min.75) y Yeste.
Club Atlético de Madrid: Leo Franco (Falcón, min.38); Valera, García Calvo, Perea, Molinero; Gabi, Zahínos; Maxi, Ibagaza, Petrov; y Kezman (Mario, min.87).
Goles: 0-1, min.12: Kezman. 1-1, min.96: Orbaiz.
Árbitros: González Vázquez (Colegio Gallego). Mostró tarjeta amarilla a los locales Prieto, Tiko y Yeste, y a los visitantes Petrov, Valera, Perea y Ibagaza.
Incidencias: Cerca de 40.000 espectadores. Décimo cuarta jornada de liga. A poco del final del choque estalló junto a la portería defendida por Falcón un fuerte petardo que cayó desde el Fondo Norte.