TOKIO, Japón, dic. 14, 2005.- El presidente de la FIFA, Joshep Blatter, manifestó su temor de que el futbol está gobernado por la codicia y que el poder del dinero crea un desequilibrio en él, al fomentar la migración de jugadores en busca de mejores y más remunerados terrenos de juego, en detrimento del balompié en sus naciones. "Es un hecho que en el futbol, en algunas de las ligas, los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres. Eso no es futbol", indicó.
Blatter, en declaraciones durante el Mundial de Clubes, dijo que el interés generado por las grandes ganancias y la migración de jugadores de un equipo a otro pone en peligro a las escuadras nacionales.
En ese sentido, él encabeza una iniciativa para recuperar la "identidad nacional" en las escuadras de todos los países miembro, con la imposición de cuotas mínimas de jugadores nacionales en equipos de todas las ligas.
"Esto es muy importante. Los reglamentos en la competencia de clubes hasta ahora no son hechas por la FIFA, sino por las federaciones nacionales. Toca a ellas y a las ligas el limitar el ingreso de extranjeros. Esa es una buena solución", dijo.
El Mundial de Clubes se encuentra en su fase semifinal, con el saudí Al Ittihad enfrentando al brasileño Sao Paulo y el costarricense Deportivo Saprissa al británico Liverpool.
Blatter dijo que las normas de libre migración para los ciudadanos de la Unión Europea dificultaba el imponer cuotas a los clubes del viejo continente.
"Ello significa que en tanto los futbolistas sean considerados empleados y no artistas, entonces en las escuadras europeas pueden tener a cuantos extranjeros quieran. Estamos al tanto de eso", agregó.
"La solución es fijar un mínimo. La idea de la FIFA es tener al menos, en cada encuentro de futbol, a un total de seis jugadores elegibles para la selección nacional del país en que juegan en cada equipo. Este es el sistema de seis más cinco", finalizó.