LONDRES, Reino Unido, ene. 18, 2006.- El presidente del Wigan, Dave Whelan, considera que el seleccionador de Inglaterra, Sven Goran Eriksson, tiene que ser destituido, tras los comentarios que el sueco filtró a un reportero camuflado de jeque y que al mandatario del club le parecen un "auténtico escándalo" y una "vergüenza". Tras la encerrona en la que se vio envuelto el nórdico, que mantuvo una conversación con un periodista del tabloide News of the world que se hizo pasar por jeque árabe y en la que Eriksson reveló información privada sobre algunos internacionales ingleses, el máximo mandatario del Wigan ha pedido a la FA que tome cartas en el asunto.
Entre los desafortunados comentarios, el escandinavo apuntó supuestamente que el ex madridista Owen no se encontraba a gusto en el Newcastle United; cuestionó la cifra que el Chelsea pagó por Shaun Wright-Phillips; dijo que Beckham quería regresar a la Liga inglesa; habló del temperamento en el campo del joven Rooney e insinuó que Rio Ferdinand era vago.
También dijo que aceptaría el cargo de entrenador del Aston Villa, en caso de que el supuesto jeque decidiera comprar este club.
Aunque los directivos de la FA han apoyado a Eriksson, Whelan ha vuelto a expresar su descontento hacia el seleccionador.
"Ya he criticado a Eriksson en el pasado, pero de ninguna forma debería haber vuelta atrás después de esto", dijo el presidente del Wigan.
Sobre la conversación mantenida entre el seleccionador y el periodista del mencionado rotativo, Whelan comentó que se trataba de un "auténtico escándalo", y de una "vergüenza".
"Simplemente no te esperas que el seleccionador de Inglaterra se ponga a discutir abiertamente sus planes de futuro y a airear sus puntos de vista sobre lo que piensa de los jugadores de la selección", indicó.
Eriksson ha roto "una de las reglas doradas del juego", consideró este directivo, que lo tachó además de "falta de conducta obscena" y por ello, añadió, "tiene que irse".