ZARAGOZA, España, ene. 21, 2006.- El Atlético de Madrid rompió una racha de diez jornadas sin ganar, desde el 27 de octubre pasado, al imponerse en La Romareda al Real Zaragoza, su verdugo en la Copa del Rey el pasado miércoles. Con el triunfo el conjunto colchonero, que volvió a dar una buena imagen, especialmente por su seriedad defensiva, frenó a su vez la gran racha que había acumulado el equipo aragonés, que había sumado 16 de los últimos 18 puntos en juego, porque a los locales les faltó frescura física y mental, mientras que los madrileños parecieron estar siempre mucho más motivados.
El Atlético, que logró la primera victoria desde que José Murcia sustituyó al argentino Carlos Bianchi, le devolvió la pelota de la eliminatoria de Copa al Zaragoza al derrotarle con las mismas armas que ofrecieron estos, seriedad y rigor defensivo y efectividad para aprovechar las escasas oportunidades que se produjeron en el encuentro.
El conjunto madrileño, como ocurrió en el encuentro copero del pasado miércoles, salió a por todas desde el inicio del enfrentamiento.
Los hombres de Pepe Murcia, con una gran presión y con velocidad salieron dispuestos a desequilibrar el marcador con rapidez ante un Zaragoza que se veía obligado a jugar a la contra como si fuera el equipo visitante.
Sin embargo, todo el despliegue físico del conjunto colchonero apenas le permitió gozar de ocasiones de gol ya que el sistema de contención zaragocista saldaba sin apuros las escasas llegadas de su oponente a las cercanías del área.
Por contra, el contragolpe maño le permitió tener dos excelentes ocasiones, la primera del brasileño Ewerthon en el minuto 3, con un disparo que rechazó Leo Franco y la segunda en el 19 por medio de su pareja en la vanguardia, el argentino Diego Milito, que envió el esférico al lateral de la red.
Por contra, la efectividad la puso el equipo foráneo, que en su primera y única llegada a la meta de "César" Sánchez en este periodo, en el minuto 28, se adelantó en el marcador tras un error defensivo local, gracias a un remate del argentino Maxi tras una pared con el serbio Mateja Kezman.
A partir de ahí cambió la decoración pues el Atlético replegó ligeramente velas y dejó que fuera el equipo aragonés el que llevara el peso del encuentro, aunque los locales no inquietaron al meta del conjunto madrileño, porque faltaron ideas a la hora de crear juego.
Víctor Muñoz introdujo dos cambios tras el descanso en busca de una reacción que no llegó, porque se vio cortada al poco por un nuevo tanto visitante, en este caso de Fernando Torres, al transformar un penalti cometido por el meta César sobre Maxi.
Los locales pusieron empuje pero poco más porque con la ausencia del lesionado Rubén Gracia "Cani", cuyo concurso había sido fundamental en el resurgir zaragocista, y la desaparición durante todo el encuentro de la pareja atacante, Ewerthon y Diego Milito, las opciones mañas fueron prácticamente nulas.
Zaragoza: César; Ponzio (Cuartero, min.46), Alvaro, Gabriel Milito, Toledo; Oscar (Corona, min.81), Celades (Movilla, min.46), Zapater, Savio; Ewerthon y Diego Milito.
At. de Madrid: Leo Franco; Velasco, Pablo, Perea, Antonio López; Ibagaza (Zahínos, min.71) (Gabi, min.75), Luccin; Maxi, Kezman, Petrov (Galletti, min.76); y Fernando Torres.
Goles: 0-1. min.28. Maxi; 0-2. min.59. Fernando Torres, de penalti.
Arbitro:´ Iturralde González, del C.T. Vasco. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Ponzio y Alvaro y a los visitantes Velasco, Ibagaza, Petrov, Leo Franco y Luccin.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima jornada de liga disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 30mil espectadores.