MADRID, España, ene. 26, 2006.- Valencia deberá jugar a puertas cerradas lo que queda de su partido por los cuartos de final de la Copa del Rey frente al Deportivo de La Coruña, dictaminó el jueves el Comité de Competición de la Federación Española de futbol. La Federación anunció su decisión, un día después que el árbitro Carlos Megía Dávila suspendió el encuentro de vuelta justo antes del descanso, cuando un espectador arrojó una moneda que impactó al asistente Vicente Ejido Rozas. Ello le ocasionó un corte sobre su ceja derecha.
Los clubes tienen un plazo de 24 horas para definir la fecha en la que jugarán los 46 minutos que faltan en el estadio Mestalla de Valencia.
Pero el Depor decidió apelar ante una instancia estatal la orden de la Federación Española de futbol.
El partido se reanudaría con el Valencia arriba 1-0, luego que David Villa había anotado el gol apenas antes del incidente. El marcador global está 1-1.
"Es una decisión ecuánime porque todos quieren jugar ese partido", declaró el volante del Valencia Rubén Baraja. "Si es a puerta cerrada nos perjudica, pero hay que aceptar la decisión".
La prensa local se lamentó del incidente, el último de mala conducta por parte de aficionados en el futbol español.
El deportivo Marca rotuló su portada con el título "Salvajada".
A su vez, el diario El País recordó que, previo al partido, el técnico del Valencia pidió un choque "áspero, caliente y bronco" en respuesta al Depor, después de la derrota 1-0 en el encuentro de ida tras un polémico penal.