PAMPLONA, España, ene. 30,2006.- El técnico de Osasuna, Javier Aguirre, aseguró hoy que su máxima preocupación y "mayor punto de irritación" en la racha de cuatro partidos sin ganar en todo el mes de enero es "haber perdido el estilo" del equipo, sobre todo en los dos últimos encuentros frente al Villarreal y el Betis. "No se debe perder en dos partidos, pero se puede. A mí me molesta francamente, es mi mayor punto de irritación perder el estilo", afirmó Aguirre en conferencia de prensa en Tajonar.
"Puedes perder ayer porque un muchacho que hace 10 años no metía un gol y lo mete de derecha, ¿qué carajo vas a hacer?, pero sobreponte y juega a lo que sabes", añadió.
El entrenador mexicano lamentó que su equipo se mostró "amarrado, timorato y dudoso" e indicó que "parece que se ha desacostumbrado a pelear el descenso". "No hay que esperar a que esto se agrave, hay que sacar la casta y recuperar el estilo, estamos más que a tiempo de sobra para recuperar", comentó.
'El Vasco' admitió que "anímicamente el equipo bajó el pistón", si bien puntualizó que "era difícil mantenerlo". "Lo sabíamos todos, estuvimos a dos puntos del Barca mucho tiempo, es muy complicado, pero tampoco puedes bajar tanto, ya cumplimos nuestro nivel de malos días, tenemos que ir a Sevilla a recuperar el estilo y tenemos que jugar a algo", explicó.
"Cuando juegas mal a poco aspiras y el equipo lleva dos partidos jugando mal a nivel individual, colectivo, técnico, táctico y con falta de actitud. Es lógico que ante ese mal juego el equipo coseche dos derrotas merecidas en Villarreal y contra el Betis", observó.
Aguirre dijo que "hay muchas causas", entre ellas la "perdida de confianza en el juego", pero sobre todo "la perdida del estilo". "El equipo no tiene posesión de balón y hay un desorden sin balón con jugadores fuera de sitio", argumentó.
Admitió el calificativo de "bache" para esta racha del equipo e indicó que tras dos partidos "jugando mal al fútbol hay que mejorar, retomar el camino, recuperar la autoestima y centrarnos en jugar para ganar".
Además, descartó que el equipo se haya relajado al ver próximo el objetivo de la permanencia, el inicial al principio de temporada: "No creo, sería demasiado cómodo y fácil", dijo.
"El equipo va domingo a domingo, bajó el pistón porque lo puso muy alto, se juntó la baja anímica y física, y necesita no pensar en nada más que en el próximo partido", concluyó.