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LONDRES, Inglaterra, feb. 21,2006.- El entrenador del Chelsea, el portugués José Mourinho, apuntó hoy en Londres, a un día del duelo europeo frente al Barcelona, que ninguno de los dos equipos "es mucho mejor que el otro". Ambos clubes se medirán en octavos de final de la Liga de Campeones en el estadio londinense de Stamford Bridge, del que ha criticado el estado de su césped en los últimos días.
"Para mí, es estúpido pensar lo que algunos han pensado o han escrito, que hemos hecho esto con la intención de perjudicar el juego del oponente, porque también perjudicamos nuestro juego", apuntó el portugués.
El técnico de los "blues" aclaró que él también "bromeaba" cuando comentó que el Chelsea no tenía en su plantilla jugadores técnicos, "porque tenemos jugadores muy técnicos, que están bastante enfadados con esto", dijo.
Admitió, no obstante, que el campo en Stamford Bridge "está horrible, está feísimo, pero el balón se mueve bien. Está bien para jugar a futbol. Horrible de ver, pero no tan mal para jugar".
Mourinho rebatió a los que opinan que sus hombres se concentran en los balones largos. "Pueden decir lo que quieran, que tienen los mejores jugadores del mundo, que tienen mucha clase, que juegan mejor, que tienen el mejor equipo, pero decir que somos un equipo que se concentra en balones largos, es que no han visto muchos partidos nuestros. Quizá entonces, dirían que jugamos más a balón corto".
Mourinho aseguró que no teme un empate sin goles, "aunque no es el objetivo" y, sobre las críticas de Rijkaard, afirmó: "Yo creo que es bueno tener humor. Vives mejor, disfrutas más de la vida, no sientes más presión de los partidos grandes y me parece positivo".
En términos generales, el luso indicó que cualquier partido "es difícil de controlar, a veces el destino de un partido se te escapa en otra dirección que no puedes controlar.
"Lo que les digo a mis jugadores es que tienen que jugar un mínimo de 180 minutos y yo no quiero -explicó- que exista la típica presión de que si juegas en casa tienes que ganar".