MOSCÚ, Rusia, feb. 28, 2006.- El entrenador de la selección brasileña de futbol, Carlos Alberto Parreira, alineará mañana, miércoles, a Ronaldo y Adriano en la punta del ataque en el partido amistoso que enfrentará en Moscú a Rusia y Brasil. El partido, el único amistoso que disputará la "canarinha" antes del Mundial de Alemania, reviste una gran importancia, ya que servirá para que Parreira perfile el equipo inicial de cara al Mundial y decida los descartes.
En el entrenamiento de este día, disputado a unos 5 grados bajo cero, Parreira alineó con el peto blanco de los titulares a Rogerio; Cicinho, Lucio, Juan y Roberto Carlos; Zé Roberto, Ricardinho, Emerson, Kaká; Ronaldo y Adriano.
Con la inclusión del barcelonista Ronaldinho, ausente por lesión, por Ricardinho, la de Cafú por Cicinho por Cafú, y la de Dida por Rogerio, bajo los palos, éste bien podría ser el once inicial para el Mundial de Alemania.
El lateral izquierdo del Real Madrid, Roberto Carlos, tiene asegurado el puesto, mientras su compañero de equipo Cicinho estará a la espera del rendimiento del milanista Cafú, que con 35 años ha sido muy criticado por la prensa brasileña y afronta una lesión le hará que llegue muy justo al Mundial.
El madridista Robinho se perfila como el primer recambio para la delantera o para la media punta, mientras Ricardinho y Juninho Pernambucano (Lyon) son los centrocampistas de reserva.
A diferencia de lo que ocurrió hace cuatro años, el barcelonista Edmilson no será titular, pero su polivalencia le permitirá jugar en las segundas partes en el centro de la defensa o detrás de los centrocampistas.
El entrenamiento, que comenzó con una hora de retraso, consistió en un rondo de diez minutos, un cuarto de hora de "partidillo" a medio campo sin porterías y media hora de partido con guardametas.
Adriano fue el autor del único gol del entrenamiento, que estuvo marcado por las malas condiciones del terreno de juego del Lokomotiv, que apenas tiene hierba, lo que impedirá muchas florituras a las estrellas brasileñas.
El zurdo del Bayern, Zé Roberto, fue el único "valiente" que se atrevió a salir sin gorro, acostumbrado como está a las bajas temperaturas en la Bundesliga.
Parreira, que intenta encontrar el equilibrio entre "magia y orden" que le llevó a la victoria en el Mundial de Estados Unidos en 1994, siguió desde la distancia las evoluciones de sus jugadores.
Parreira, que ha convocado a 22 jugadores para el partido, podrá hacer hasta siete cambios, con lo que es probable que en la segunda parte sustituya al portero, al tándem defensivo, los mediocentros y a los delanteros.
Tras probar a 90 jugadores durante su mandato al frente de la selección brasileña, Parreira espera que Rusia sirva de piedra de toque para la Copa Mundial por su similitud con Croacia, el rival más fuerte del Grupo F (Brasil, Croacia, Australia y Japón).
Según los pronósticos, la temperatura prevista para mañana a la hora del partido (16:00 GMT) será de unos 8-10 grados bajo cero, aunque no se avecina nieve.
A pesar del frío y de los precios oficiales de las entradas, que llegan hasta los 1000 dólares, se espera un lleno en un estadio con aforo para 28.500 espectadores.
Brasil jugó su último partido internacional en Rusia hace diez años, encuentro que se saldó con un empate a dos goles, tantos marcados por Nikíforov y Radímov por parte rusa y por los brasileños Donizete y Ronaldo de penalti.