PAMPLONA, España, mar. 6, 2006.- El entrenador de Osasuna, Javier Aguirre, aseguró este día que ve a su equipo "más vivo que nunca" pese a encadenar dos derrotas seguidas frente a rivales directos, al tiempo que "capacitado" para conseguir el número de victorias necesarias para clasificarse para competiciones europeas. Osasuna, tras la derrota de ayer contra el Celta en Balaídos, en un decepcionante partido tras ofrecer una mala imagen, ha desperdiciado el margen de puntos respecto a sus inmediatos perseguidores y, a pesar de que conserva la cuarta posición, la última plaza de Liga de Campeones está en peligro al situarse el Celta a un punto y destacó que ve al equipo capacitado para conseguir la cinco victorias necesarias en las últimas doce jornadas para clasificarse para Europa, aunque incidió en el aspecto anímico de la plantilla para cambiar la historia del club.
El técnico mexicano reconoció que tanto los jugadores como él están "tocados" tras "no dar buen imagen" en Vigo, pero remarcó que ve al equipo "más vivo que nunca".
"Yo creo que en 12 fechas es muy probable que consigamos 5 ó 6 triunfos, el equipo está capacitado, si no, sería muy fácil decir que la Liga ya está hecha", afirmó.
Para ello, remarcó que hay que corregir aspectos como el "trabajo táctico y la técnica individual", puesto que precisó físicamente el equipo "está en un punto extraordinario", mientras que insistió en el factor anímico.
"El ánimo es si quieren o no hacer historia, si tienen miedo o no al éxito, si no, yo me hago para atrás, pero no soy así, soy competitivo, ambicioso y me gusta pelear hasta el final", dijo.
En este sentido, añadió: "Me gusta que mi equipo dé la cara y que juegue bien, de perdedor no tengo nada, y, mirando a los ojos a los jugadores, veo que están vivos y capacitados".
Preguntado por la gente que opina que Osasuna se está desinflando, respondió: "No soy quién para incidir en el ánimo o pensamiento de la gente, el vestuario no está desinflado, está más vivo que nunca".
"Lo demás no puedo controlarlo, no soy líder de opinión para sugerir estados de ánimo. Mi equipo es el que tiene que hablar en el campo con el rendimiento y no yo aquí", indicó.
Reconoció que le cuesta "mucho" que los jugadores no se vean afectados por el entono: "A mí no me afecta, pero a ellos mucho. No he podido con la historia de eso, que lo que pongan de ellos les golpee en el ánimo, pero es ley de vida, si no están preparados para eso no sirven. Veo que alguno le cuesta mucho manejar eso".
"Es luchar contra la historia y no es fácil. El rendimiento mental tiene sus vericuetos y sumar 23 mentalidades es complejo, lo más difícil del fútbol es el convencimiento del jugador", agregó.
Aguirre señaló que "nadie ha arrojado la toalla ni nadie la va a tirar" pese a destacar la competitividad de la Liga española, donde, a su juicio, compiten contra "dos transatlánticos con nuestra barquita de remos".