BERLÍN, Alemania, mar. 22, 2006.- La hinchada violenta que visite Hamburgo durante el Mundial de Alemania, cinco de cuyos partidos se disputarán en esa ciudad, irán a parar a garajes policiales equipados como cárcel provisional para ese contingente de detenidos. Las dependencias no deben entenderse como una especie de "cárcel especial" nueva y a estrenar para el Mundial, sino una adaptación de las antiguas dependencias de la comisaría central en el barrio de Altona, explicó un portavoz policial, Marco Hasse.
Los garajes estarán habilitados para acoger a unos 150 detenidos, mientras dure su situación de arresto provisional.
Los costos están presupuestados en 300.000 euros y, según Hasse, se espera que la cárcel tenga que ser utilizada "lo menos posible" durante el Mundial.