DORTMUND, Alemania, mar. 22, 2006.- Alemania se sacudió en el segundo tiempo y vapuleó 4-1 a Estados Unidos, un triunfo que le levanta la moral tres meses antes de la Copa Mundial. Los cuatro goles cayeron después de un deslucido primer tiempo y redime a un seleccionado germano que el 1 de marzo había sido goleado 4-1 por Italia en otro amistoso.
Esa derrota provocó un alud de críticas al técnico Juergen Klinsmann, además de generar un ambiente de pesimismo en el país sobre las posibilidades de Alemania de ir lejos en el mundial.
Al irse al descanso, los alemanes recibieron un coro de silbidos. Pero con un gol de tiro libre, cuando apenas despuntaba el complemento, se aseguraron de silenciarlos.
Los suplentes Bastian Schweinsteiger y Oliver Neuville marcaron a los 46 y 73 minutos, respectivamente. Miroslav Klose y Michael Ballack añadieron los otros dos a los 75 y 79.
El descuento de Estados Unidos fue obra de Eddie Johnson, a los 86.
Conducida por Michael Ballack, Alemania salió con un clara disposición de llevarse por delante a los visitantes, pero los norteamericanos de a poco fueron capeando el temporal inicial.
Pese a su afán, Alemania no encontraba la fórmula de vulnerar la bien armada defensa de Estados Unidos y al pasar la media hora se empezaron a escuchar los silbidos contra el equipo de Klinsmann.
Para el segundo tiempo, Klinsmann puso a Schweinsteiger por Podolski, dejando en dos el número de delanteros y pobló más el mediocampo.
El cambio surtió efecto cuando Schweinsteiger logra marcar con un remate sin mucha potencia que el arquero Kasey Keller no llegó a alcanzar.
Estados Unidos se perdió el empate a los 66 cuando un cabezazo a quemarropa de Eddie Johnson fue manoteado por Oliver Kahn.
A partir de ahí todo fue un monólogo alemán.