SAN JOSÉ, Costa Rica, mar. 30, 2006.- Los costarricenses amanecieron resignados a ver de lejos la final de la Copa de Campeones de CONCACAF luego de la eliminación de Saprissa y Alajuelense a manos de los clubes mexicanos Toluca y América en las semifinales. "El futbol tico amanece enchilado con los taquitos mexicanos", resaltó el diario Al Día del jueves.
El caso más "perdonado" fue el de Alajuelense, que registró un marcador global de 2-1 ante el América obtenido en el juego de ida, ya que el de vuelta, celebrado la noche del miércoles en el estadio Azteca cerró con un 0-0.
"Alajuelense jugó bien, pero fue eliminado", reseñó La República, mientras Al Día resaltó que "no jugó mal, se le plantó al América, pero la misión no era jugar bien, mal o hacer un partidazo, sino anotar".
Para el actual campeón costarricense, la falta de "contundencia" que además ha sufrido en el torneo local, fue la que se comió su boleto a la final regional.
Al contrario, en Saprissa las culpas se concentraron en el trabajo de los asistentes costarricenses del árbitro jamaiquino Peter Prendergast.
"Qué bárbaro ese línea (Luis Román) al crucificar un equipo de su propio país", criticó el gerente saprissista, el mexicano Jorge Alarcón en declaraciones a Al Día.
Diario Extra fue más allá y tituló: "Arbitraje eliminó al Saprissa".
Además muchos vieron tres penales a favor del Saprissa que no fueron sancionados. Los medios, en general, también dijeron "Adiós, CONCACAF".