ZARAGOZA, España, abr. 1, 2006.- El Real Zaragoza cayó con el Villarreal (0-1) en un partido en el que no supo aprovechar las numerosas ocasiones que tuvo tras el descanso y fía ahora todas sus opciones de jugar en Europa la próxima temporada a la consecución de la Copa del Rey que disputará el próximo 12 de abril. Por contra, al conjunto castellonense los tres puntos de este sábado le permiten seguir aspirando a las posiciones europeas.
Al equipo maño le faltó la efectividad que había mostrado en otros encuentros, y que parece haberle abandonado últimamente, y fue incapaz siquiera de empatar un encuentro contra un rival que le remató dos veces a puerta, la del gol y un remate al palo.
La primera parte fue una negación del fútbol en la que solo hubo un disparo entre los tres palos por cada equipo y en el que el "submarino amarillo" tuvo el acierto de aprovecharla mientras que la segunda fue un monólogo local, pero con el punto de mira tremendamente averiado.
El inicio del encuentro fue un homenaje a la imprecisión por parte del ambos conjuntos que tal y como recuperaban el balón lo perdían con gran facilidad.
Aún así eran los visitantes los que dominaban el esférico por más tiempo, mientras que a los maños les costaba más recuperarlo porque apenas presionaban y dejar jugar con comodidad a los hombres de Manuel Pellegrini.
Sin embargo, poco a poco, el Real Zaragoza consiguió igualar las cosas y el juego se equilibró. Esto permitió a los locales llegar con cierta asiduidad al área de su oponente pero sin llegar a inquietar verdaderamente.
Ni un equipo ni otro eran capaces de rematar a puerta y, por ello, ambos guardametas se convirtieron en dos espectadores más, tan aburridos como el resto.
El conjunto de Víctor Muñoz era el que más rondaba el área de su rival pero sus remates se estrellaban en la defensa contraria o nadie era capaz de rematar alguno de los centros que se prodigaron en el tramo medio del periodo.
En los minutos finales el equipo maño tuvo en las botas del brasileño Ewerthon la posibilidad de abrir el marcador pero su remate salió alto y poco después fue el central Alvaro el que tuvo la más clara de los maños pues su remate de cabeza en una jugada de estrategia lo sacó un defensa sobre la línea.
Del posible 1-0 se pasó al 0-1 cuatro minutos más tarde en una falta que, magistralmente sacada por Roger, se alojó en las mallas de la portería de un César que solo pudo seguir con la mirada el esférico.
La actitud del Zaragoza tras el descanso fue muy diferente. Con velocidad, garra y remate puso cerco a la meta foránea y comenzó a generar ocasiones, pero la efectividad aragonesa brilló por su ausencia cuando tuvo varias oportunidades para haber igualado la contienda.
Especialmente el equipo de Víctor Muñoz gozó de una de Diego Milito, en el minuto 67, que solo tenía que empujar el balón a las mallas tras un rechace en corto de Viera y otra, tres minutos después, en que Cani y Ewerthon se estorbaron en boca de gol totalmente solos.
Entre medio de ambas el Villarrelal avisó de que no había dicho su última palabra y el uruguayo Forlán estrelló un balón en el poste derecho de la meta local.
El Zaragoza lo siguió intentando hasta el final. Puso fe, tesón y ganas pero no era su día y ni aunque hubiera jugado toda la noche hubiera marcado un gol.
R. Zaragoza: César; Ponzio, Alvaro, Gabriel Milito, Toledo (Aranzábal, min.65); Oscar (Savio, min.57), Celades, Zapater (Sergio García, min.80), Cani; Ewerthon y Diego Milito.
Villarreal C.F.: Viera; Josemi, Gonzalo, Quique Alvarez, Arruabarrena; Cazorla, Tacchinardi, Josico, Roger (Sorín, min.70); Guayre (José Mari, min.19) y Forlán (Héctor Font, min.83).
Gol: 0-1. min.45. Roger.
Árbitro: González Vázquez, del C.T. Gallego. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Toledo y Cani y a los visitantes Tacchinardi, Arruabarrena y Quique Álvarez.
Incidencias: partido disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 27 mil espectadores.
El Málaga se acerca a Segunda tras caer con facilidad
SAN SEBASTIÁN, España, abr. 1, 2006.- La Real Sociedad tomó algo de aire en su lucha por evitar el descenso, tras vencer con comodidad a un Málaga al que mucho se le tienen que arreglar las cosas para evitar que el próximo año juegue en Segunda División y que terminó el partido con dos jugadores expulsados.
Mucho respeto entre ambos equipos desde el inicio del partido, conscientes andaluces y vascos de lo mucho que podría suponer ponerse por debajo en el marcador en la actual situación de parálisis y nervios por la cercana presencia del descenso.
El conjunto de Manolo Hierro se adaptó mejor a la situación, quizás porque, a diferencia de los donostiarras, la derrota, si no matemáticamente, si podía casi hacerles perder la categoría y por ello buscaron con mayor convicción la portería contraria, siempre con Salva como su jugador más peligroso.
El alto grado de conocimiento que Jose Mari Bakero tiene de la plantilla del Málaga, tras haber entrenado a varios de sus jugadores la pasada temporada, se constató en las constantes anticipaciones y el buen juego defensivo realista que, sin embargo, mostraba todas sus carencias a la hora de elaborar futbol, con Mark González como único jugador que tenía las cosas claras.
La Real, a medida que transcurrió el partido, se fue quitando la presión para jugar con mayor soltura y producto de ello llegaría una primera ocasión de gol de Nihat, que el futbolista turco erró de forma sorprendente y demostró que tras su lesión sigue sin estar fino.
Fue, de todas formas, un aviso de lo que enseguida vendría para el Málaga, porque en el minuto 36, el joven Ansotegi conseguía abrir el marcador, tras un cabezazo anticipándose a toda la defensa andaluza, que no acertó a frenar una jugada ensayada al saque de una falta.
Tras unos minutos de desconcierto malacitano el conjunto visitante tomó las riendas del partido en busca de un resultado que le mantuviera vivo en Primera y estuvo muy cerca de lograr el empate en un disparo de Juan Rodríguez que Riesgo despejó con la yema de los dedos para abortar el gol.
Las oportunidades del Málaga se perdieron definitivamente cuando, en dos minutos fatídicos, era expulsado por roja directa Juan Rodríguez, al entender Pérez Lima que había agredido a Xabi Prieto. Instantes después, llegó la puntilla con el segundo gol local, obra de Skoubo, tras un duro lanzamiento de falta de Mark González que Arnau no acertó a atajar.
Para desterrar cualquier atisbo de duda y dejar finiquitado el choque, los guipuzcoanos jugaron desde ese momento a placer y, a ocho minutos del final, redondearon su marcador con un precioso gol de Xabi Prieto a pase de Nihat.
Real Sociedad: Riesgo; López Rekarte, Ansotegi, Labaka, Garrido; Garitano, Alvaro Novo (Stevanovic, min. 70), Mark González, Xabi Prieto (Uranga, min. 83), Nihat; Skoubo (Mikel Alonso, min. 85).
Málaga: Arnau; Gámez, Alexis, Fernando Sanz (Edgar, min. 58), Antonio López; Bovio, Juan Rodríguez, Manu (Hidalgo, min. 65), Duda; Couñago y Salva (Morales, min. 77).
Goles: 1-0, min. 36: Ansotegi. 2-0, min. 67: Skoubo. 3-0, min. 82: Xabi Prieto.
Árbitro: Pérez Lima (Canarias). Expulsó con roja directa en el minuto 66 a Juan Rodríguez y en el 85 a Morales. Amonestó a Novo, Nihat, Juan Rodríguez, Antonio López, Jesús Gámez, Couñago, Edgar y Arnau.
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima primera jornada disputado ante unos 27 mil espectadores en el estadio de Anoeta, en la que ha sido hasta la fecha la segunda mejor entrada de toda la temporada. El club había regalado 5 mil entradas a los abonados.