ROMA, Italia, abr. 11, 2006.- Con goles del chileno David Pizarro y el argentino Santiago Solari, el Inter de Milán saldó este martes un empate 2-2 con el Udinese y avanzó a la final de la Copa Italia. Eliminado la semana pasada en la Liga de Campeones y con escasas opciones en la Serie A, el pase a la final del torneo de copa ha quedado como la única oportunidad que tiene el Inter para salvar la temporada con un trofeo en sus vitrinas.
Así lo hizo también el año pasado, cuando salió campeón de la copa por cuarta vez en su historia.
Casi todos los goles se produjeron al final del encuentro, excepto el primero del Inter, obra de Solari a los ocho minutos. El "Indiecito" recibió un centro en el área del Udinese y abrió el marcador con un tiro a media altura.
Cuando faltaban siete minutos para el término del partido, el nigeriano Christian Obodo logró el empate 1-1 para el Udinese.
A los 86, Pizarro entró con el balón pegado a los pies al área del Udinese y convirtió el segundo gol contra su ex equipo, donde jugó seis campeonatos.
Cuatro minutos después, el Udinese selló el empate definitivo con un gol de penal de Vincenzo Iaquinta.
Inter avanzó con un marcador global 3-2 a su favor, ya que en el duelo de ida se impuso por 1-0.
En el partido jugado en Udine, el entrenador del Inter Roberto Mancino recurrió al banco de suplentes, como el arquero brasileño Julio César, el delantero argentino Julio Ricardo Cruz, además de los volantes Pizarro y Solari.
Como sucedió en el partido anterior de la liga italiana, Adriano no fue convocado por problemas musculares.
Mancini dijo que a último momento sabrá si el artillero brasileño estará en condiciones de jugar el viernes el clásico contra el Milan.
El rival del Inter en la final saldrá del ganador del duelo entre Roma y Palermo, a definirse el miércoles en el Estadio Olímpico de la capital.
La Roma tratará de remontar un 2-1 en contra. Una victoria 1-0 en casa instalaría a la Roma en la final, ya que los goles de visitante valen doble.