PAMPLONA, España, abr. 17, 2006.- El entrenador de Osasuna, el mexicano Javier Aguirre, enarboló este lunes la bandera de la autocrítica tras los pitidos recibidos ayer por el planteamiento del partido en la segunda parte ante el Málaga, y subrayó que "aquel que no está dispuesto a escuchar las críticas no está dispuesto a crecer". "Mi objetivo es crecer como entrenador y crecer con la institución, creo a tenor de los resultados que vamos por el camino correcto, pero hay baches terribles y para mí ayer fue un día largo, no es agradable que te señalen", afirmó en conferencia de prensa en Tajonar.
El técnico mexicano admitió que falló con el planteamiento del partido en la segunda mitad frente al colista Málaga, que privó a Osasuna de la victoria con un gol a falta de nueve minutos por mediación del uruguayo Richard 'Chengue' Morales, ex jugador de Osasuna hasta la pasada temporada y que marcó justo un año después de su último gol en Liga.
"Quizá el entrenador mandó un mensaje de miedo con dos cambios defensivos, un mensaje que no es común en mí", reconoció Aguirre, quien no obstante puntualizó que esta temporada le funcionó en seis ocasiones el cambio a la línea de cinco defensas en las segundas partes para garantizar un resultado positivo.
"Las críticas son normales y bienvenidas sean. Hay que sacudir al que se equivoca, no todos son flores en esta viña del señor. La profesión tiene sus riesgos y cuando te equivocas hay que ser honesto y reconocer que te has equivocado, pero tampoco me puedo cortas las venas porque jugamos el domingo", agregó.
Aguirre añadió al respecto: "La gente estaba sorprendida de las decisiones de su técnico, ¡ese no es mi Aguirre!, pero merecidísimo. Serían insensatos y no le harían ningún favor ni a Aguirre ni a Osasuna (por los periodistas) si ponen que jugamos bien, no tenemos por qué engañarnos a nosotros mismos".
'El Vasco' asumió sin pelos en la lengua sus errores: "El técnico se la tiene que envainar y por eso le pagan y bastante bien, y tiene que ser más listo y más audaz y no tan visceral, si quiere hacer historia en este equipo. Si no, pasarás a la historia como un tipo mediocre, medroso, dubitativo o conformista, y soy de todo menos eso".
En este sentido, se mostró "afortunado" con la tranquilidad con la que se trabaja en Osasuna: "Es un club en el que se trabaja un proyecto y no un resultado específico. Es una gran fortuna, me han dejado trabajar la directiva, prensa y afición, siempre con respeto en el plano personal".
"Eso no significa que la afición no sea exigente y quiera más, fue subcampeón de Copa y ahora quiere ser subcampeón de Liga y hace tres o cuatro años nos conformábamos con permanecer en Primera, e incluso al principio de esta temporada", observó.
El entrenador mexicano indicó que el empate ante el colista fue un "palo gordo", pero destacó que "dentro de lo malo fue lo mejor" y siguen vivos en la lucha por clasificarse para la Liga de Campeones.
"Ayer dimos un paso atrás y la cagamos, sobre todo por la forma, pero seguimos a un punto del Madrid y a tres del Valencia y vienen a tu casa. El panorama no es negro, pero la imagen de equipo y del entrenador no está bien", dijo.
"Aún no tenemos ni matemáticamente Europa, aunque estamos con un buen margen y el Valencia (segundo clasificado) no es inalcanzable", resaltó.
Aguirre abogó por no dejar escapar la clasificación europea después de prácticamente toda la temporada en puestos europeos y, aunque señaló que en ocasiones el entorno "puede hacer mella" en algunos jugadores, destacó que éste "es favorable" y el que les tiene que impulsar hacia el objetivo a falta de cinco jornadas.
"¿Cuántas partidos nos ha sacado la tribuna, cuántas veces se han guardado un palo (por los periodistas) por el bien de Osasuna?, muchísimas. No podemos ni debemos aislarnos ahora de nuestra prensa y de nuestra afición, lo necesitamos", concluyó.