LIMA, Perú, mayo 4, 2006.- Diego Maradona fue recibido este jueves en la capital peruana como toda una estrella de rock, rodeado por un impresionante operativo de seguridad y venerado por cientos de fanáticos ávidos por ver al ‘Pibe de Oro’ que llegó a Lima para un partido de exhibición. Apenas un breve saludo del astro argentino cuando salía de la puerta del aeropuerto alocó a los más de mil hinchas que esperaron horas para verlo y no cesaban de corear "Diegoooo...!".
La prensa perdió la compostura y se abalanzó hacia el vehículo al que se subió el ‘10’ para tratar de conseguir unas palabras, mientras Maradona no dejaba de sonreír y saludar con un grueso habano en su mano izquierda.
Decenas de personas ya se habían apostado en el lujoso hotel al que llegó, aunque no se dejó ver, y en donde sólo se informó que Maradona ocupó la mejor habitación.
Los medios locales se apostaron en el edificio ubicado en un barrio céntrico de la ciudad para seguir todos sus pasos.
Los periódicos locales también destacaron la vista en sus portadas deportivas con titulares como: "Bienvenido, Pibe de Oro", y también: "D10S con nosotros", todo en medio del ambiente previo al partido de "La noche del Diego".
El partido se jugará el jueves por la noche en el estadio Nacional, con una gran lista de futbolistas activos y figuras retiradas.
Los organizadores anunciaron la presencia de Jorge Soto, Aldo Olcese, José Soto, Luis Bonnet, Juan Jayo, Miguel Rebosio, Oscar Ibáñez, Roberto Silva, Erick Torres, Flavio Maestri, José Pereda, y Sergio Junior, entre otros todavía no confirmados.
En la televisión local también se desató una fiebre con programas especiales, en los que transmitieron sus goles en los mundiales, semblanzas, y comentarios.
"Será una noche inolvidable", destacó uno de los diarios locales.
Su presencia incluso alborotó el ambiente político, pues varios personajes políticos han sugerido que Maradona dará su apoyo en su corta presencia al candidato presidencial nacionalista Ollanta Humala, ganador de la primera vuelta electoral y amigo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a su vez allegado de Maradona.
Los organizadores y el mismo Maradona rechazaron cualquier expresión de corte político.
"Lo que Diego diga o haga no es lo más importante en él, porque Diego es futbol, y es lo que ha venido a hacer", indicó diario El Comercio, el más importante del país.