PARÍS, Francia, mayo 18, 2006.- El diario deportivo L'Equipe, uno de los más prestigiados del mundo, aprobó la actuación del defensa mexicano Rafael Márquez en la final de la Liga de Campeones, en la que el FC Barcelona se proclamó campeón de Europa de clubes. En su edición de este jueves el rotativo le dio al capitán de la selección mexicana 5.5 puntos por su actuación en el partido, en donde tuvo la difícil tarea de estar pendiente del delantero francés del Arsenal, Thierry Henry, considerado el mejor artillero de Europa.
La fuente, centrada en el análisis de la final de la Liga de Campeones de Europa celebrada la víspera en París, señaló que Márquez "sufrió los ataques de Henry, pero supo recuperar bien su puesto y sus pases largos fueron precisos".
Según L'Equipe, el jugador mexicano se mostró "febril" luego del gol encajado por el Barcelona en el primer tiempo del partido, pero "en el segundo periodo volvió a su nivel y reencontró la autoridad" que normalmente exhibe en el campo.
Márquez, primer jugador mexicano que gana la "Champions" (la más prestigiada competición de futbol de Europa) y en donde juegan los mayores talentos mundiales, festejó anoche con sus compañeros el triunfo en una fiesta privada celebrada en el Bosque de Bolonia, al oeste de París.
El equipo celebró el título conquistado en una sala de fiestas, cuyo acceso estuvo cerrado a los medios de comunicación, en la que participaron los jugadores, directivos, familiares y ex futbolistas del equipo, unas 800 personas en total.
La celebración incluyó baile, música, comida japonesa y un minicastillo de fuegos artificiales para celebrar la segunda Liga de Campeones que conquista el Barcelona en su historia.
El defensa internacional mexicano, quien estuvo acompañado de algunos de sus familiares, fue uno de los primeros en retirarse de la fiesta junto a su compañero francés Giuly, según comentaron a la prensa algunos de los asistentes.
Esta mañana descansaba en el hotel Trianon Palace, ubicado en Versalles, a las afueras de París antes de trasladarse al aeropuerto Charles de Gaulle, desde donde partirá a Barcelona junto a sus compañeros y en donde esta tarde les espera una gran fiesta.
El jugador dedicó la victoria a su padre fallecido y a sus hijos, "que siempre han estado conmigo", destacó a la prensa.