LONDRES, Reino Unido, mayo, 30, 2006.- La comisión disciplinaria de la federación de futbol inglesa multó al Chelsea con unos 15.000 euros por el comportamiento mostrado por sus jugadores durante un partido contra el Fulham. Además de la sanción económica, la FA lanzó una advertencia formal al club de Londres, por la conducta de sus futbolistas durante el pasado 19 de marzo en un partido disputado en el estadio de Craven Cottage.
La polémica se originó tras anular el árbitro Mike Dean un gol del marfileño Didier Drogba, una decisión que enojó al técnico portugués.
El ambiente en el estadio continuó caldeándose a medida que avanzaba el choque, tras la expulsión del francés William Gallas, que tras una entrada sobre Heidar Helguson abandonó el campo dirigiendo gestos provocadores a la afición del Fulham.
Al concluir el partido, los seguidores locales invadieron el campo dando lugar a escenas en las que tuvo que intervenir la policía y el personal de seguridad.