ROMA, Italia, jun. 7, 2006.- El árbitro italiano Massimo de Santis, que fue retirado del Mundial debido al escándalo que envuelve al futbol de su país, se reunió el miércoles con el principal investigador de la federación de futbol. De Santis era interrogado en Roma por el investigador Francesco Saverio Borrelli, un ex fiscal milanés designado para indagar en las denuncias. De Santis no habló con la prensa antes de la reunión.
"Hablará sobre todo y explicará a Borrelli que no se siente responsable", dijo el abogado de de Santis, Constantino Cambi, al diario La Repubblica. "Viene de una situación difícil. Trataremos de minimizar los perjuicios".
De Santis es acusado por los fiscales de Nápoles de ser un protagonista del sistema de corrupción presuntamente controlado por Luciano Moggi, un ex gerente general de la Juventus y el hombre en el centro del escándalo. El niega haber cometido delito alguno.
Fiscales de Roma, Parma, Turín y Nápoles están investigando las denuncias de arreglo de resultados, apuestas ilegales, manipulación de la designación de árbitros y fraude contable.
De Santis se reunió el lunes con fiscales de Nápoles que realizan la investigación.
De Santis, uno de los árbitros más respetados de Italia, había sido designado para dirigir partidos en el Mundial de Alemania. Pero revocaron su acreditación desde que quedó envuelto en el escándalo.