MARSELLA, Francia, ago. 11, 2006.- Franck Ribery cambió de parecer y ahora desea permanecer con el Marsella. El volante jugó con el Marsella el jueves en el partido de la ronda clasificatoria de la Copa UEFA contra Young Boys Bern, y luego le dijo al canal de televisión del club que es "un jugador de Marsella y feliz de serlo".
"Es cierto que dije que me quería ir. Pero no he olvidado que Marsella es mi equipo y amo esta camiseta", afirmó.
Arsenal y Lyon estaban tras los servicios de Ribery, y le ofrecían un sueldo más alto y la posibilidad de disputar la Liga de Campeones.
Ribery ya le había dicho al diario Le Parisien que quería fichar con el Lyon, antes de prometerle a los hinchas que permanecería con el Marsella por las próximas cuatro temporadas. El viernes pasado le dijo a un canal de televisión francés que deseaba dejar al Marsella para jugar en la Champions.
El presidente del Marsella Pape Diouf criticó al agente de Ribery, Bruno Heiderscheid, y al presidente del Lyon Jean-Michel Aulas, a quien llamó "el mentiroso más grande en el futbol".
Heiderscheid, citado en el portal de Internet del deportivo L'Equipe, aceptó que no habrá un millonario cheque para transferir a Ribery a otro club.
"Franck se quedará en Marsella. Es la solución que siempre preferí", afirmó. Ribery dijo que se reunió con el dueño del Marsella, el magnate Robert Louis-Dreyfus, y señaló que el encuentro fue suficiente para tomar una decisión. El mediocampista fue nombrado como el mejor jugador joven de la liga francesa de la pasada temporada, y fue la revelación de la selección gala durante la Copa del Mundo.
"Espero que tengamos una buena temporada. Lo más importante es terminar entre los primeros tres para jugar en la Liga de Campeones", expresó el jugador.