BUENOS AIRES, Argentina, ago. 11, 2006.- El ex futbolista y entrenador argentino Antonio Mohamed regresó este día a esta capital tras permanecer internado más de un mes en un hospital de Alemania como consecuencia de las heridas que sufrió en un accidente automovilístico, en el que falleció su hijo. "Anímicamente estoy como puede estar cualquier persona que le pasó lo que me pasó. Es algo para lo que nadie está preparado... Voy a seguir adelante porque mi familia me necesita", dijo al "Turco" a periodistas a su llegada al aeropuerto de Ezeiza.
El ex delantero viajó a Alemania junto a su hijo Faryd, de 9 años, y un grupo de amigos para el mundial. El 30 de junio, tras presenciar la eliminación del seleccionado argentino ante el local, el grupo partió rumbo a Francfort a bordo de una casa rodante, que fue embestida de atrás por un automóvil que iba a alta velocidad.
El niño falleció tres días después del accidente a causa de heridas sufridas en la cabeza y en uno de sus pulmones.
Mohamed, de 33 años, sufrió múltiples heridas, entre ellas una triple fractura expuesta en una pierna, que corrió riesgo de ser amputada. Su recuperación en un hospital alemán demandó 40 días.
"Estaba durmiendo con mi hijo abrazado. Lo único que me acuerdo es que fue como si me hubieran tirado a un sótano en una bolsa.
Cuando reaccioné lo primero que hice fue buscar a mi hijo, pero no podía caminar", relató el ex jugador de Huracán, Boca Juniors, Independiente y Toros Neza de México, entre otros, que salió del aeropuerto en una silla de ruedas.
El hasta hace poco entrenador de Huracán, que fue recibido calurosamente por una docena de simpatizantes de ese club, dijo que dejó en manos de sus abogados en Alemania la investigación del accidente.
Aseguró que "ahora quiero estar con mi familia, con mis tres hijos, mi esposa y recuperarme, mirar para adelante y encarar de vuelta la vida", pero aclaró que seguirá vinculado al fútbol porque eso hubiera "querido mi hijo".