PARÍS, Francia, sep. 3, 2006.- Zinedine Zidane reapareció este domingo en público en un acto humanitario con niños en Lyon, donde se refirió a su expulsión en el Mundial de Alemania durante el último partido de su carrera. Pese a que había avisado de que no contestaría preguntas sobre su vida personal y profesional, el ex jugador del Real Madrid habló de "juego limpio" y se refirió a su cabezazo a Marco Materazzi.
"El juego limpio forma parte de la educación. Si la pregunta viene por mi tarjeta roja en el pasado Mundial, tengo que decir que forma parte del pasado. Espero que los niños no hagan algo así nunca en su vida. Les diré, como digo a mis hijos, que no lo hagan nunca", afirmó Zidane.
El ex futbolista llegó procedente de París en un tren en el que tenía reservado un vagón para él solo y se mostró feliz de la acogida de la gente dos meses después de su adiós al futbol.
"Me alegra ser acogido así, lo que prueba que a la gente le ha emocionado lo que he podido hacer en el mundo del fútbol", dijo.