LISBOA, Portugal, sep. 4, 2006.- La FIFA marginará a los equipos portugueses de toda competencia internacional si los dirigentes de la federación local no logran solucionar un disputa con el Gil Vicente, un modesto club que ha interpuesto una demanda ante el fuero civil. La federación portuguesa informó en su portal en la Internet que este lunes recibió una carta de la FIFA, en el que se establece un plazo de dos semanas para zanjar la disputa sobre la presencia del Gil Vicente en la primera división.
Gil Vicente radicó una semana ante los tribunales, luego que su ascenso a la máxima categoría fue anulado por jugar la temporada pasada con un futbolista no registrado, el angoleño Mateus Galeano de Costa.
El acudir a la justicia civil para zanjar una cuestión deportiva es una violación de las reglas de la federación y de la FIFA. La liga portuguesa decretó el descenso de Gil Vicente a segunda y repuso a Belenenses en primera. Gil Vicente ha insistido que no cejará en su demanda.
En la carta de la FIFA, difundida por la federación, se expresa que "esta situación no sólo socava al futbol, sino que afecta la integridad de las competiciones (internacionales)". FIFA convocará una reunión de su comité de emergencia el 14 de septiembre con el fin de suspender a los equipos portugueses. La selección nacional está disputando las eliminatorias para la Eurocopa del 2008 y tres clubes, Porto Benfica y Sporting Lisboa, se clasificaron para la Liga de Campeones.
El presidente de la liga, Valentim Loureiro, suspendió los partidos de la primera ronda en que jugasen Gil Vicente y Belenenses. También fue el caso del Leixoes, que reclamó que le correspondía ascender a primera en el caso del descenso de Gil Vicente, y no a Belenenses.
La federación dijo que se propone invocar una cláusula de su reglamento, el principio del interés público --que pocas veces se ha usado-- para asegurar que el torneo se reanude el próximo fin de semana, pese a la demanda en el fuero civil.