PARÍS, Francia, sep. 15, 2006.- El francés David Trezeguet, delantero de la Juventus de Turín, declaró que después que su equipo descendiera a la Serie B por el caso de corrupción, no se le brindó la oportunidad de emigrar a otro club. El ariete galo afirmó que "me dieron a entender que me quedaba y no tuve elección, pero no soy el único en esa situación", dijo el argentino nacionalizado francés en entrevista publicada por el diario deportivo francés L'Equipe, la primera desde su "desventura" mundialista.
El jugador del equipo turinés aseguró que nadie dentro de la Juve le explicó los motivos por los que no lo cedieron a otro equipo, y simplemente le dijeron que se presentara a partir del 10 de agosto a entrenar.
Trezeguet, de 29 años, dijo estar "contento de empezar una nueva aventura", en referencia a jugar en la Serie B del futbol italiano, además de afirmar que no le gustan los conflictos, razón por la cual no tensó la situación con la squadra bianconera.
El futbolista francés aceptó que el Mundial fue negativo para él, y no sólo por fallar el penal decisivo en la final de la Copa del Mundo ante Italia, sino por haber permanecido en la banca durante casi todo el certamen, por órdenes del estratega francés Raymond Domenech.
"Mi mayor decepción fue quedar apartado de una competición que, con 29 años, puede ser la última, pero me he dado cuenta de que el amor de los aficionados es más fuerte que las decisiones de Domenech", afirmó el delantero.
Trezeget sabe que jugar en la división de ascenso le dificultará ser llamado nuevamente a su selección, y confesó que después del Mundial pensó en retirarse del futbol internacional, pero decidió seguir gracias al apoyo brindado por la afición y su familia.