ROMA, Italia, sep. 19, 2006.- El jefe de la Federación Italiana de Futbol (FIGC), Guido Rossi, quien asumió el cargo en medio de un escándalo por arreglo de partidos locales, renunció. A primera hora del martes, la Federación dijo que no había sido aún informada de los planes de Rossi, y su remplazo no se conocía.
Junto a Rossi también se retiran los comisionados Vito Gamberale, Paolo Nicoletti y Demetrio Albertini.
Rossi, un ex senador, fue nombrado la semana pasada jefe de telecomunicaciones de la telefónica Telecom Italia. Entonces dijo que podía ejercer ambos cargos.
Pero en un comunciado divulgado por medios italianos la noche del lunes, Rossi afirmó que las condiciones para que él y su equipo de trabajo continuaran "el trabajo de reestructuración" de la Federación, ya no existían.
Albertini contrató a su ex compañero del AC Milan, Roberto Donadini, para que dirigiera la selección nacional luego de la renuncia de Marcello Lippi, con quien Italia logró en julio su cuarta Copa del Mundo.
Apenas unos días después de ese triunfo en Berlín, estalló el escándalo que llevó a que Juventus fuese descendido a la segunda división del futbol italiano y despojado de sus dos últimos títulos de la liga.
Lazio y Fiorentina también perdieron la categoría superior y jugarán en segunda en la temporada próxima. AC Milan mantuvo la primera división, pero se le descontarán 15 puntos y no podrá jugar en los torneos europeos en esta campaña.
Trece de los 23 jugadores de la selección campeona mundialista pertenecen a los cuatro equipos sancionados.
De los 26 dirigentes y árbitros de futbol acusados de arreglos de partidos y deslealtad, 19 recibieron castigos que van desde amonestaciones hasta expulsiones por cinco años. Otros dos fueron expulsados de por vida sin ser procesados ya que renunciaron antes de ser acusados.
Rossi tenía la posibilidad de otorgar amnistía a los clubes y directivos involucrados, pero lo descartó, pese a las presiones políticas que pedían clemencia a nombre del fervor generado por la Copa del Mundo lograda por Italia.
Donadini no ha ganado ni un partido en tres intentos, lo que habría llevado a Rossi a considerar la posibilidad de contratar a Lippi como supervisor del plantel. Pero Lippi rechazó la idea la semana pasada.