ROMA, Italia, sep. 25, 2006.- Pese a que la justicia deportiva ya dictó su veredicto sobre el escándalo de corrupción del futbol italiano, el final del caso se tendrá solamente con un conjunto de nuevas reglas, aseguró la ministra de Deporte, Giovanna Melandri. "La reforma de la justicia deportiva es uno de los objetivos prioritarios", declaró Melandri en un encuentro con la prensa extranjera.
Asimismo, expresó su beneplácito por el nombramiento de Luca Pancalli como comisario extraordinario de la Federación de Futbol Italiana (FIGC) en sustitución del ex procurador Francesco Saverio Borrelli, quien dimitió días atrás.
"Pancalli es un joven dirigente dotado de amplias cualidades empresariales y de indudable experiencia en el campo del deporte", declaró.
Dijo tener "plena confianza" en que la oficina del comisario de la FIGC "prosiga con la misma determinación de antes".
Melandri se refería a la tarea que tocó a Borrelli, quien hace más de una década fue uno de los procuradores que indagó el caso de corrupción conocido como Tangentopoli que hizo caer a la primera república, y que este año fue llamado a gestionar el escándalo de futbol.
Nombrado en mayo para encabezar las investigaciones de uno de los peores escándalos de corrupción en la historia del palompié italiano, Borrelli anunció la semana pasada su intención de abandonar el cargo.
El escándalo de partidos amañados se cerró en el aspecto judicial con el descenso del Juventus a Segunda División y penalizaciones al Milán, Lazio y Fiorentina.