BUENOS AIRES, Argentina, oct. 5, 2006.- Ariel Ortega clamó por ayuda y se tomó una licencia en River Plate porque tendría problemas de alcoholismo, dice un diario deportivo. Según Olé, el técnico de River Plate Daniel Passarella se mostró muy conmovido por el caso de Ortega y prometió "buscarle los mejores especialistas en tratamientos contra el alcohol".
"Una enfermedad que él (Ortega) quiere superar sin que nadie lo mire ruborizado", agrega Olé.
Un día antes, el "Burrito" Ortega dijo que atravesaba por "un problema personal muy grave" que le impedía entrenarse y que por tal motivo se tomaba una licencia que le impedirá estar en el superclásico del domingo ante Boca Juniors.
Ortega rehusó abundar sobre el problema y pidió que "me respeten y entiendan mis silencios ya que es una situación muy delicada para mí".
Al parecer y enterado del problema, Diego Maradona dijo en la noche del miércoles que "adoro a Ortega porque es una gran persona. Todos tenemos que estar a su lado, hay que acompañarlo y que se recupere".
El problema de Ortega se rumoreaba desde hace tiempo en el medio futbolístico.
Sin hacer mención al alcoholismo, pero dándolo a entender, La Nación destaca: "¿Por qué no lo ayudaron antes y no cuando la sangre llega al río?".
Luego agrega: "¿Ahora le dan apoyo? ¿Y antes que le daban? ¿Alguien apoyó al loco Housemann? Hipocresía pura". René Housemann fue campeón mundial con Argentina en 1978 y ya durante su época como jugador tenía problemas de alcoholismo, los cuales se agudizaron una vez que dejó el futbol.
Ortega, de 33 años, actuó en los mundiales de los Estados Unidos (1994), Francia (1998) y Corea-Japón (2002) y en River es uno de los principales ídolos de los últimos tiempos.