MADRID, España, oct. 18, 2006.- El Real Madrid comenzó a preparar el clásico un día antes que su rival,el Barcelona, con un entrenamiento de recuperación tras lavar su imagen en Bucarest, goleando al Steaua (4-1) y dejando atrás el traspié de Getafe. Alrededor de las 5.00 horas de la mañana el Real Madrid aterrizaba en la capital de España desde Bucarest y ocho horas después los jugadores saltaban en Valdebebas al campo 3 de entrenamiento para volver a entrenarse.
Fue de forma suave para los titulares de ayer y algo más intensa para los suplentes, con un partido final a mitad de campo. Hubo dos ausencias entre los que participaron de la goleada al Steaua. El italiano Fabio Cannavaro, que se puso en manos de los fisioterapeutas, para seguir tratando la sinuvitis que sufrió la pasada semana en su rodilla izquierda.
José María Gutiérrez, "Guti", también pasó por la camilla con su tobillo izquierdo muy inflamado tras recibir un fuerte golpe en el encuentro de ayer. Los galenos madridistas esperan que tras el masaje y el tratamiento antiinflamatorio pueda entrenar mañana, jueves, con normalidad a las órdenes de Fabio Capello.
Más difícil para llegar a tiempo al clásico lo van a tener Míchel Salgado y José Antonio Reyes. El lateral derecho español está de nuevo recuperando el tono físico junto al recuperador José Luis San Martín y hoy intensificó su ritmo de carrera.
Mientras, el centrocampista español realizó trabajo específico de recuperación de la rotura fibrilar que arrastra desde el encuentro frente al Atlético de Madrid. Si mañana, desde las 11.00 horas, no vuelve al grupo, su participación ante el Barcelona comenzará a ser más que duda y el brasileño Robinho ganará enteros para repetir en el equipo titular de Capello.