BUENOS AIRES, Argentina. Nov. 13, 2006.- Un fiscal argentino que investiga si los jugadores del Gimnasia y Esgrima La Plata fueron amenazados por sus hinchas para que perdieran un partido de la Liga dijo este lunes que está comprobada "una reunión" entre las partes, aunque todavía no pudo determinar la existencia de intimidaciones. El fiscal Marcelo Romero tomó declaración a seis jugadores del Gimnasia, entre ellos a Ariel Franco, quien el jueves último dejó entrever que los jugadores habían sido amenazados para que perdieran ante el Boca Juniors con el objetivo de perjudicar al Estudiantes, su máximo rival.
El Gimnasia y el Boca completaron el miércoles un partido pendiente de la sexta jornada que había sido suspendido el 10 de septiembre último, después de que el árbitro Daniel Giménez denunciara haber sido amenazado en el descanso por Juan José Muñoz, presidente del equipo platense, que entonces ganaba 1-0.
El jueves, tras el 1-4 en favor del Boca, el diario Olé aseguró que la "barra brava" (hinchas violentos) del Gimnasia "amenazó de muerte" a sus jugadores para que perdieran el partido tras enterarse que un futbolista del River les había ofrecido una incentivación económica para que vencieran al equipo auriazul.
El Boca, el Estudiantes y el River pelean por el título de campeón del torneo Apertura argentino.
Tras declarar ante Romero, los futbolistas Franco, Juan Carlos Olave, Marcelo Goux, Gustavo Semino, Jorge San Esteban y Sebastián Dubarbier no hicieron declaraciones a la prensa.
Sí compareció ante los periodistas el fiscal, quien afirmó que los testimonios fueron "positivos" y que está comprobado que existió una reunión entre los hinchas y los futbolistas, aunque reconoció que aún no se pudo determinar que hubiera amenazas.
Romero señaló que entre mañana y el miércoles tomará declaración al resto de los jugadores del Gimnasia, algunos de los cuales admitieron públicamente haberse reunido con los hinchas antes de jugar contra el Boca, aunque evitaron hablar de intimidaciones.
Ya han declarado en esta causa el entrenador del equipo, Pedro Troglio, y el controvertido presidente del club, quien aseguró que "no existió tal situación de amenazas de muerte".
El Gimnasia volvió a perder este domingo (0-3) ante el Vélez Sarsfield y después del partido un grupo de hinchas del equipo platense agredió a cuatro periodistas.