BUENOS AIRES, Argentina, nov. 21, 2006.- Los futbolistas de Argentina irán a la huelga el próximo fin de semana si no se les garantiza seguridad y el regreso de todos los hinchas a las canchas. El secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), Sergio Marchi, dijo que esto le fue elevado a las autoridades del balompié nacional y que si no se recibe una respuesta positiva irán al paro.
"La AFA (Asociación del Futbol Argentino) tiene tiempo hasta el miércoles para responder a este petitorio", dijo Marchi en reunión de prensa en la sede el gremio.
"Los jugadores tienen miedo y exigen que se les garantice la seguridad antes, durante y después de los entrenamientos y los partidos", dice el punto número uno de ese petitorio, según Marchi.
El punto dos reclama que "el público vuelva a las canchas, ya que de lo contrario las instituciones se deterioran económicamente y los jugadores no pueden cobrar sus salarios".
Para frenar episodios de violencia en las canchas, la AFA decidió desde la fecha pasada la prohibición del ingreso de hinchas visitantes. Y los locales solo pueden hacerlo si son asociados del club o bien tienen comprado un abono anual.
Pero en la noche del lunes, el presidente de la AFA Julio Grondona dijo que se daría marcha atrás con esa decisión, apenas una semana después de ser implementada, con lo cual se daría cumplimiento a uno de los dos reclamos de los futbolistas.
"Trataremos en lo posible que vuelva toda la gente a la cancha", dijo Grondona a los periodistas. "La idea es normalizar el futbol".
El dirigente aclaró que esta nueva resolución deberá ser aprobada el martes por el comité ejecutivo de la AFA, en el que están representados todos los clubes afiliados. Sin embargo, se trataría de un mero formalismo, ya que la medida cuenta con el aval del gobierno, que controla los organismos de seguridad deportiva.
En ese sentido, Grondona fue recibido el lunes por el jefe de gabinete de ministros, Alberto Fernández, quien "me dijo que la colaboración es total, la parte de seguridad se implementará de la mejor manera".
Pero Grondona no aclaró si la seguridad también involucra a los futbolistas, que durante los entrenamientos suelen ser visitados por "barrabravas" (hinchas violentos) que les reclaman dinero para poder viajar a los distintos estadios o bien por algún mal desempeño del equipo.
La violencia en el futbol arreció en el actual torneo Apertura, en el cual ya se suspendieron media docena de partidos y varios jugadores fueron amenazados por barrasbrava.