BUENOS AIRES, Argentina, nov. 21, 2006.- La Asociación del Futbol Argentino (AFA) resolvió levantar la prohibición al ingreso de hinchas visitantes a los estadios de todas las categorías, apenas una semana después de su implementación, con lo cual disipó el riesgo de una huelga de futbolistas contra la medida. "El futbol vuelve como estaba hace 15 días. La gente va a poder volver a la cancha", dijo a periodistas el vicepresidente de Boca Juniors, Pedro Pompilio, tras una reunión del comité ejecutivo de la AFA, en la que se resolvió permitir el ingreso a los estadios sin restricciones.
El mismo comité ejecutivo, en el que están representados todos los clubes afiliados, hace una semana decidió que los partidos de todas las categorías se jugaran sin público visitante y con entrada restringida a los locales al menos hasta fin de año, una decisión inédita desde la creación del fútbol profesional hace 75 años.
El cambio de postura se debió a que el lunes la mayoría de los futbolistas de Argentina amenazaron con ir a la huelga si, entre otras condiciones, no se garantizaba el regreso de todos los hinchas a las canchas.
El secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), Sergio Marchi, explicó que "de lo contrario las instituciones se deterioran económicamente y los jugadores no pueden cobrar sus salarios".
La AFA también atendió otro de los reclamos de los jugadores, al garantizarles mayor seguridad antes, durante y después de los entrenamientos y los partidos.
"El gobierno se comprometió a prestar la seguridad", explicó el dirigente boquense.
Los directivos también acordaron que a partir del próximo torneo se implementará nuevamente la quita de puntos como sanción para aquellos equipos cuyos simpatizantes provoquen desmanes en los estadios.
Esta disposición se utilizó en el pasado, pero la propia AFA la dejó sin efecto a pedido de los clubes, ya que los violentos lo usaban como un elemento extorsivo para portarse bien a cambio de obtener diversos beneficios.