BOGOTÁ, Colombia, dic. 11, 2006.- El retirado futbolista Faustino Asprilla podría ser citado a declarar ante la Fiscalía General de Colombia por su supuesta vinculación en el manejo de dineros producto del narcotráfico. La fiscalía también ordenó el lunes la detención preventiva del ex presidente del Deportivo Pereira dentro de una pesquisa que adelanta por la penetración de dineros provenientes del narcotráfico en el futbol.
El fiscal general, Mario Iguarán, indicó que se contemplaba la posibilidad de citar al ‘Tino’ Asprilla por su presunta vinculación con el manejo de recursos de una clínica en la ciudad de Cali, controlada por un narcotraficante.
En el caso del Pereira, el afectado es Ramón Ríos Bernal, quien dejó la presidencia de ese club hace dos años.
Según el fiscal, la detención del dirigente obedece a que detectaron irregularidades en el destino de los dineros del club bajo la modalidad de gastos de representación, además de la inyección de capitales de terceras personas por supuestos inversionistas de Cali y Medellín.
"Hemos verificado y estas personas no tienen ninguna capacidad para ser inversionistas. Ya esto nos insinúa, nos permite inferir, el lavado de activos (del narcotráfico)", añadió.
El fiscal informó que "también se investiga la venta y préstamo de jugadores sin explicación ni siquiera contable".
"Estamos dedicados a ver los manejos de los equipos profesionales y comenzamos por el Pereira", indicó.
Iguarán anotó que la Fiscalía detectó inconsistencias en las transacciones de algunos futbolistas, entre ellas las adelantadas por el Pereira con Atlético Nacional y Atlético Bucaramanga. No entró en detalles.
Francisco Javier López, actual presidente del Pereira, se manifestó "extrañado" por la medida contra Ríos.
"No conozco las actuaciones de Ramón. El único problema que detecte al asumir el cargo fue la omisión de algunos casos laborales que afectan al equipo pero nada relacionado con la inyección de dineros de dudosa procedencia, no encontré nada raro", señaló López.
El gobierno de Colombia ha tratado de sanear el fútbol, pero periódicamente estallan escándalos.
Hace unas semanas atrás, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que Oscar Ignacio Martán, directivo de la Federación Colombiana de Futbol y principal accionista del equipo Cortuluá, es una de las personas asociadas a Carlos Alberto Rentería Mantilla, líder del cartel de la droga Norte del Valle.
Martán renunció posteriormente al cargo de vocal de la federación.