BUENOS AIRES, Argentina, dic. 12, 2006.- La "barra brava" (hinchas violentos) de Boca Juniors exigieron a los dirigentes del club que el partido extra por el título de campeón ante Estudiantes, que se disputará mañana, tenga lugar en el estadio del Vélez Sarsfield y no en el de Racing, al que no podían entrar. Luis Cebasco, fiscal general adjunto de la ciudad de Buenos Aires, culpó este martes a los dirigentes de Boca Juniors y de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) de "legitimar la violencia" al cambiar de un día para el otro el escenario del partido, fijado por el Comité Ejecutivo de esta entidad.
El estadio de Racing está situado en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, distrito en el que el Comité de Seguridad en espectáculos deportivos no permite entrar a los hinchas violentos.
El de Vélez Sarsfield está en la capital federal, donde se podría apelar al derecho de admisión si el club organizador del encuentro lo solicita a las autoridades.
Pero al cambiar de estadio también fue cambiada la condición de local, con lo cual Boca Juniors ha pasado a ser el organizador y responsable del encuentro.
El fiscal Cebasco dijo a radio Continental, de esta capital, que los dirigentes de Boca y de la AFA "tienen doble discurso" en cuanto a la lucha contra la violencia en el futbol y que lo ocurrido en las últimas horas es "gravísimo".
Añadió que los boletos puestos a la venta indican que el local debía ser Estudiantes.
Cebasco señaló que, al fijarse en un principio el estadio de Racing para la disputa del encuentro, los principales miembros de la "barra brava" boquense, algunos de los cuales son procesados por la justicia, presionaron a los dirigentes de Boca para que se jugara en Vélez, bajo la amenaza de impedir que los futbolistas auriazules llegaran al escenario del encuentro.
Esto mismo ocurrió el mes pasado con las plantillas de Racing y San Lorenzo, que debían a jugar a puerta cerrada, cuando los hinchas de ambos equipos bloquearon el paso de los autobuses que iban a llevar a los jugadores a Avellaneda.
Ese partido finalmente ha sido suspendido y la AFA debe determinar si se disputa o no en 2007.
Los hechos de violencia en el futbol determinaron la suspensión de siete encuentros durante el torneo Apertura, cuyo título de campeón deben dirimir Estudiantes y Boca Juniors.