BARCELONA, España, dic. 21, 2006.- El entrenador del Atlético de
Madrid, el mexicano Javier Aguirre, admitió tras el empate de su
equipo en el Camp Nou (1-1), que la primera mitad fue "un monólogo
del Barcelona" y que si el partido hubiese acabado 4-0 al descanso
"nadie habría dicho que fue injusto".
El técnico mexicano reconoció que, durante los primeros 45
minutos, el Barcelona, que tuvo un 72 por ciento de posesión, "nos pasó
por encima y nos quitó el balón", aunque se mostró orgulloso de la
reacción que tuvieron sus hombres en el segundo tiempo.
Aguirre destacó que la entrada de Mista tras la reanudación fue
determinante para rehabilitar a su equipo. "Mista fue fundamental,
porque con él poblamos el centro del campo y fuimos más
competitivos".
El entrenador del Atlético de Madrid cree que el Barcelona acabó
pagando en los últimos minutos "el cansancio de su viaje Japón y el
'jet lag' que produce venir de un país donde hay siete horas de
diferencia", algo que ya adelantó a sus jugadores que podría pasar
antes del partido.