BUENOS AIRES, Argentina, ene. 12, 2007.- El técnico del Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, dijo este viernes que aún mantiene esperanzas de "poder contar" con el centrocampista argentino Leandro Gracián, a pesar de que el Monterrey mexicano cerró las negociaciones para ceder al jugador. "Siempre tengo la esperanzas, esto es Boca y sólo me queda esperar, nada más, porque sé que los dirigentes están haciendo todo lo posible para traerlo", declaró en una rueda de prensa luego del entrenamiento de la plantilla boquense.
Russo sostuvo que Gracián, de 24 años, a quien dirigió cuando era entrenador del argentino Vélez Sársfield, "es un jugador ideal para Boca", insistió.
"Ahora todo queda en manos de los directivos", agregó.
El Monterrey puso como condición para negociar la ficha de Gracián que Boca le transfiera la del centrocampista Nery Cardoso, quien se negó a cambiar de camiseta, con lo que el club mexicano dio por terminadas las conversaciones.
"El decidió quedarse y está bien", apuntó Russo, luego de subrayar que respeta la decisión de Cardoso.
El entrenador consideró que si Boca no logra fichar a Gracián "le será difícil" encontrar a otro "con las mismas características de generador de juego" que tiene jugador del Monterrey.
Dijo que Leandro Gracián, quien en lo que va de su carrera ha jugado 175 partidos en primera división y anotado 37 goles, "es muy importante en la generación de juego", un déficit que le ha quedado a Boca luego de venderle la ficha de Fernando Gago al Real Madrid español
. "Aún no se cerró el libro de pases y por lo tanto, no está dicha la última palabra", matizó Russo.