ASUNCIÓN, Paraguay, ene. 26, 2007.- Por más que les vaya bien, dos equipos mexicanos no podrán ser protagonistas de la final de la Copa Libertadores, según quedó establecido por las autoridades del balompié sudamericano. Si dos conjuntos mexicanos se clasifican a las semifinales por llaves distintas, "se los cambiará de ruta y tendrán que toparse entre sí", dijo el jueves el vocero de la Conmebol Néstor Benítez.
Ello se debe, según Benítez, a que el reglamento aprobado horas antes establece que "el torneo deberá finalizar indefectiblemente en terreno sudamericano".
"Por lo tanto, en caso de que lleguen a semifinales dos clubes que no pertenezcan al ámbito de la Conmebol, deberán enfrentarse en la instancia semifinal", dice el reglamento de la Libertadores para el año 2007 y que fue aprobado en la noche del jueves por la Confederación Sudamericana, con sede en Asunción.
Quedó claro, además, que si México llega a la final su primer partido tendrá que ser en casa.
México pertenece al área de la Concacaf y juega la Libertadores desde hace una década como invitado de la Conmebol. En esta edición, sus representantes son América, Necaxa y Toluca.
América acaba de abrir el torneo en su ronda preliminar con una goleada como local 5-0 ante Sporting Cristal de Perú.
El desquite se jugará el 31 de enero en Lima y el ganador avanzará a la segunda fase de grupos.