JOHANNESBURGO, Sudáfrica, feb. 12, 2007.- Las autoridades de Sudáfrica concedieron este día el permiso de trabajo para el nuevo entrenador de la selección de futbol, el brasileño Carlos Alberto Parreira, a quien en las últimas horas le prohibieron desarrollar actividades laborales porque no contaba con la autorización correspondiente. El Ministerio del Interior confirmó que Parreira, de 64 años, que llegó al país el 26 de enero pasado para ponerse al frente de la selección sudafricana de futbol, ya cuenta a partir de hoy con el permiso que le permite desarrollar su labor.
Aunque el contrato de Parreira con la Asociación Sudafricana de Futbol (SAFA) fue firmado el 16 de agosto pasado, hasta ahora no se había presentado la documentación correspondiente.
Portavoces del Ministerio del Interior dijeron que la petición del permiso de trabajo fue presentada el pasado 7 miércoles, días después de que Parreira se presentara ante los medios de comunicación tras llegar al país.
Pero la documentación que presentó SAFA, el empleador de Parreira, estaba incompleta, y el viernes fue requerida la organización deportiva para que completara los trámites.
"SAFA envió hoy todos los documentos que faltaban para el entrenador, y ahora cuenta con el permiso de trabajo", dice un comunicado oficial del Ministerio del Interior.
Las autoridades, dicen la nota, "han resuelto el tema con la necesaria rapidez teniendo en cuenta la preparación del país para la próxima Copa del Mundo de futbol", que se celebrará en Sudáfrica en el 2010.
Por lo general, la concesión de un permiso de trabajo para un extranjero tarda varias semanas, por lo que Parreira se puede considerar como un privilegiado.
La portavoz del Ministerio, Cleo Mosana, negó en declaraciones radiales a la emisora estatal SAFM que la titular de la cartera, Nosiviwe Mapisa, haya intervenido en este tema, y dijo que sólo fue informada al respecto.
"Lo hemos hecho con una suficiente rapidez", agregó la portavoz. Mosana confirmó que, al haber estado trabajando Parreira sin el permiso correspondiente, la SAFA será multada por contravenir las leyes de migración.