BUENOS AIRES, Argentina, feb. 17, 2007.- El River Plate recibió este sábado una inyección de ánimo al derrotar por 1-2 el Newell's Old Boys en la
segunda jornada del torneo argentino Clausura, en un encuentro que
el árbitro decidió concluir dos minutos antes de lo previsto, por la
violencia desplegada por los aficionados del conjunto de Rosario.
En un partido dominado por las idas y vueltas, el conjunto
entrenado por Daniel Passarella abrió el marcador con un gol
convertido por Ernesto Farías (m.37), pero poco después el jugador
Nicolás Spolli (m.46) igualó para el conjunto rosarino.
En la segunda parte, el River logró marcar la diferencia y sellar
el triunfo de la mano de otro tanto de Farías (m.70), uno de los
goleadores del equipo.
Sobre el final del partido, un grupo de hinchas del Newell’s se
enfrentó a los golpes y arrojó diferentes objetos al campo de juego,
donde se encontraban los futbolistas, por lo que el árbitro Héctor
Baldassi, que había decretado cuatro minutos de prolongación,
decidió dar por concluido el encuentro en el minuto 92.
El River, por su parte, logró este resultado después de que el
Gobierno argentino confirmara el viernes la clausura por cinco
jornadas de su estadio debido a la feroz pelea protagonizada el
domingo pasado por integrantes de la "barra brava" (hinchas
violentos) en las instalaciones del club.
Los incidentes ocurrieron antes del partido entre el River y el
Lanús de la primera jornada de la Liga, cuando se enfrentaron dos
grupos antagónicos de la hinchada, en medio de numerosos socios que
almorzaban en el club, por diferencias en el reparto de dinero de
dudoso origen.
La gresca dejó varios heridos con armas blancas y de fuego,
varios de los cuales se fueron sin ser registrados, tras ser
atendidos en la enfermería del club.
En un allanamiento efectuado el último miércoles, la justicia
encontró, cuchillos y púas dentro de las instalaciones del
estadio "Monumental".
Esta situación ha dejado al club River Plate y a sus dirigentes
en una delicada situación que puede derivar en el procesamiento
judicial de estos, a causa de la violencia de sus hinchas.
Los hechos de violencia protagonizados por las "barras bravas"
provocaron la suspensión de más de 30 partidos de distintas
divisiones del fútbol profesional argentino en 2006 y han
recrudecido en el comienzo de la segunda parte de la temporada
2006-2007.